Verdaderos momentos de terror fueron los que vivió una familia en Australia luego de que un tiburón saltara a su bote y atacara a un niño para luego llevárselo al mar.

El hecho sucedió en Tasmania, cuando la familia se encontraba de pesca. El menor de apenas diez años viajaba en una embarcación de seis metros con su padre y un par de hombres más. Repentinamente, un tiburón saltó del agua para arrojarlo al mar.

De inmediato, el padre saltó al agua para ahuyentar al escualo y salvar al menor de edad. Afortunadamente, la víctima sólo sufrió heridas en el brazo, el pecho y la cabeza, por lo que fue trasladado a un hospital, donde se reporta como estable.

 

Necedad y negligencia, la peor combinación

Apenas unas horas antes del incidente, la Policía local había lanzado una advertencia sobre la presencia de un gran tiburón en la zona, por lo que llamó a tomar las precauciones necesarias.

Más tarde, Ben Allen -un residente de la zona- comentó para ABC Radio Hobart de que podría tratarse de un tiburón blanco, aunque su comentario no pudo ser confirmado.

Allen declaró que la familia se encontraba limpiando el bote cuando ocurrió el ataque:

“De repente, el tiburón saltó del agua y lo agarró y lo arrastró”, agregó el residente, quien subrayó la rápida acción por parte del padre de familia, quien logró salvar al menor.

Foto: Captura de Pantalla de Twitter - Ilustrativa