A cuatro meses de haber entrado en operación, el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), no informa de los tratamientos y padecimientos que cubre ni del esquema de abasto de medicamentos.

Tampoco se conoce su esquema de financiamiento y no hay consenso entre las dependencias federales cuestionadas sobre el presupuesto que ejerce el instituto.

Así se desprende de un seguimiento a las solicitudes de información dirigidas, a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la Comisión Nacional de Protección Social en Salud (CNPSS), a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Menos presupuesto que el Seguro Popular

El presupuesto que se aprobó para el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI) para 2020 es 6.97 por ciento menor que el que se etiquetó el año anterior para el Seguro Popular, programa similar de atención médica para la población sin acceso a la seguridad social.

Esto a pesar de que el INSABI brindará servicios de salud gratuitos al 57 por ciento de la población mexicana que no cuenta seguridad social.

La transición del Seguro Popular al INSABI ha generado diversas interrogantes, por lo que se presentaron 70 solicitudes de información a través de la Plataforma Nacional de Transparencia al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la Comisión Nacional de Protección Social en Salud (CNPSS), a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), así como a las secretarías de Salud federal y a las entidades federativas, sobre diversos aspectos de este cambio en el modelo de salud.

Sin embargo, al analizar las respuestas brindadas, se detectó que falta mucha información referente a la operación del organismo.

INABI para 26 estados

El Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) entró en operaciones el 1 de enero de 2020 en los 26 estados de la República que se comprometieron con el nuevo órgano descentralizado de la Secretaría de Salud que sustituyó al Seguro Popular. Por medio del boletín número 2546, publicado el 23 de octubre de 2019, en el que la Cámara de Diputados aprobó la reforma que creó este organismo, el INSABI, se explica, deberá generar condiciones para que el acceso a los servicios de salud sea gratuito para todas las personas, incluidas aquellas sin seguridad social, por lo que no será necesario afiliarse a algún programa ni pagar cuotas, sólo se requiere el CURP o presentar un acta de nacimiento para ser beneficiario.

Bajo este esquema, la Secretaría de Salud trabajará en conjunto con cada estado de la república para brindar el acceso a la atención médica sin restricciones para todos los padecimientos, intervenciones quirúrgicas, análisis, medicamentos y demás insumos asociados, con lo cual se deberá garantizar el abasto de medicamentos y el equipamiento suficiente en los tres niveles de atención a la salud.

Escaso acceso a la seguridad social

Uno de los objetivos del INSABI es atender a la población que no tiene seguridad social; es decir, busca beneficiar a las personas sin empleo formal, trabajadores autónomos o a grupos vulnerables que se han quedado fuera de los esquemas contributivos de seguro social y pensiones como el IMSS, ISSSTE, por lo que es importante identificar cuánta población se encuentra en estas condiciones. De acuerdo con datos proporcionados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), seis de cada 10 personas en México no tienen acceso a la seguridad social. En el reporte del CONEVAL se indica que en 2018 el 57.3 por ciento de la población mexicana no contaba con acceso a la seguridad social, pues de 125 millones 82 mil personas, 71 millones 659 mil carecían de este servicio.

En contraste, en 2016 el 55.8 por ciento de los mexicanos no tenían acceso a la seguridad social, siendo la cifra más baja en 10 años.

En cuanto a las entidades federativas, Chiapas es desde 2008 el estado con el mayor porcentaje de población sin acceso a la seguridad social. De acuerdo con el reporte de 2018, 961 mil 125 chiapanecos no tienen seguridad social, lo que se traduce en un 83.6 por ciento. En segundo y tercer lugar con mayor carencia de seguridad social se encuentran Oaxaca con el 76.2 por ciento y Guerrero con el 75.6 por ciento.

En Puebla para 2018 cuatro millones 604 mil 127 ciudadanos no tienen acceso a estos servicios, lo que representa que el 72.1 por ciento de su población

Presupuesto 2020

Dado que este cambio de modelo implica un aumento de la población atendida, se solicitó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y a la Comisión Nacional de Protección Social en Salud (CNPSS) el presupuesto aprobado del 2020 para el INSABI, desglosado por estado.

Por un lado, la CNPSS, reportó, el 3 de marzo de 2020 en respuesta a la solicitud de información 1210200006920, que el presupuesto del INSABI aún estaba en proceso de elaboración para cada una de las entidades federativas.

Argumentaron que los ejecutores de gasto deben realizar las adecuaciones o los traspasos de recursos humanos, financieros y materiales, incluyendo bienes muebles e inmuebles, que sean necesarios como consecuencia de reformas jurídicas que tengan por objeto la creación o modificación de la estructura administrativa de cualquier dependencia, entidad o ente autónomo”.

Sin embargo, se pidió la misma información a la SHCP, dependencia que explicó que estos datos se encuentran en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el ejercicio fiscal 2020, publicado el 11 de diciembre de 2019.

La SHCP especificó que, para ubicar este presupuesto, se debía tomar el ramo 12, correspondiente a Salud, y dentro de éste ubicar los recursos de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud (CNPSS), que es la unidad responsable del INSABI.

Siguiendo estos pasos, se encontró que en el PEF 2020 el presupuesto aprobado para la CNPSS fue de 74 mil 556.2 millones de pesos, en contraste con los 80 mil 144 millones que se aprobaron en 2019; es decir, para este año hubo un recorte del 6.97 por ciento.

Año

Presupuesto aprobado (MXN)

Δ(%)

2019

$80,144,064,889.00

-

2020

$74,556,294,861.00

-6.972

Las entidades federativas que recibirán más presupuesto de este rubro en 2020 son Ciudad de México, Estado de México y Puebla con ocho mil 328.6 millones de pesos, cinco mil 865.6 millones de pesos y dos mil 995.3 millones de pesos, respectivamente.

Mientras que los estados que recibirán un monto menor del presupuesto son Colima que recibirá 89 millones 713.7 mil pesos y Baja California Sur con 102 millones 657.8 mil pesos.

No obstante, son Ciudad de México, Chiapas y Puebla los estados que en 2020 gozarán de un mayor presupuesto per cápita con 926.9 pesos, 509.9 pesos y 484.4 pesos respectivamente.Mientras que el estado con menor presupuesto per cápita en 2020 será Coahuila con 

118.6 pesos, Colima con 125.4 pesos y Sonora con 132.7 pesos.

Cabe destacar que los recursos autorizados de la CNPSS para 2020 se ejercerán bajo dos programas: Programa U013-Atención a la salud y medicamentos gratuitos para la población y, el Programa S201-Seguro Médico Siglo XXI.

Esquema de financiamiento

Aunque ya se tiene un presupuesto etiquetado, ahondar en el esquema de financiamiento ayudará a dar claridad en cuanto al manejo de esos recursos. Por tal razón, se ingresaron solicitudes de información a la SHCP y al CNPSS para que especificaran el esquema de financiamiento para este año.

Sin embargo, aún no se cuenta con esta información ya que se tienen hasta 180 días tras la entrada en vigor del Decreto que creó el INSABI para presentar el esquema. Tomando en consideración que éste entró en vigor el 1 de enero de 2020, se tendría hasta finales de junio para que se diseñen los esquemas de financiamiento y demás lineamientos necesarios para la operación del instituto.

No obstante, de acuerdo el Capítulo III de dicho Decreto especifica que el INSABI será financiado de manera solidaria por la federación y por las entidades federativas, ya sea por transferencia en numerario o en especie, y que no sea inferior al del ejercicio fiscal inmediato anterior.

Otro mecanismo que fungirá como recurso financiero será el Fondo de Salud para el Bienestar, que sustituye al Fondo de Gastos Catastróficos, el cual funcionará como un fideicomiso público sin estructura orgánica, donde el INSABI será el fideicomitente.

De este modo, el INSABI destinará año con año el 11 por ciento de sus recursos al Fondo, y éste a su vez lo distribuirá para la atención de enfermedades que provocan gastos catastróficos; para infraestructura, especialmente en entidades con mayor marginación social; y para complementar al abasto y distribución de medicamentos y demás insumos, así como del acceso a exámenes clínicos.

INSABI, ¿sin cuotas ni cobros?

Una de las premisas del INSABI es que los servicios se brindarán sin costo alguno, y no se deberán pagar cuotas de recuperación o pagos por medicamentos o servicios, como sucedía con el Seguro Popular.

Por ello, se pidió a la CNPSS, a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, que informara cuántas denuncias por cobros por la prestación de servicios de salud del INSABI se recibieron entre el primero de enero al 15 de febrero de 2020. La CNPSS respondió que se tenían registradas 628 denuncias por el cobro en la prestación de los servicios, realizadas vía telefónica al Centro de Atención Telefónica (CAT), correo electrónico y vía WhatsApp. Esto significa que del 1 de enero al 15 de febrero de 2020 se hicieron aproximadamente 14 denuncias por día.

No se brindaron más detalles con respecto a estas denuncias, por lo que se desconoce en qué estados se presentaron o en qué estatus se encuentran.

Abasto de medicamentos

Uno de los retos más importantes del INSABI consistirá en asegurar el abasto de medicamentos y todos los insumos relacionados, de manera gratuita, a cualquier persona que necesite de ellos.

Para tener una idea acerca de la situación de abasto de medicamentos en el sector público, se preguntó a la Secretaría de Salud federal la cantidad de cada medicamento del cuadro básico que se tenía en existencia al corte del 1 de enero de 2019, y la comparación con respecto al 1 de enero de 2020; también se pidió el monto total de la compra de medicamentos realizadas durante 2019 y el número de medicamentos entregados a los usuarios durante 2019; sin embargo, La Secretaría de Salud respondió que la solicitud sería mejor atendida si se dirigía directamente a cada entidad federativa, puesto que “son sujetos obligados que cuentan con unidad de transparencia para recibir y dar trámite a solicitudes de información”.

Al redirigirse la solicitud a las entidades federativas, 23 estados no respondieron o argumentaron que no era su competencia disponer de tal información. Sólo nueve estados dieron una respuesta parcial: Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Durango, Guerrero, Puebla y Tlaxcala. Cada estado contestó de manera diferente, por ejemplo, ni Baja California ni Tlaxcala reportaron el monto destinado a la compra de medicinas. En total, los otros siete estados que sí proporcionaron información con respecto a la compra de medicinas durante 2019 gastaron dos mil 829 millones 585 mil 990.9 pesos.

Puebla fue el estado que más gastó para este tipo de compras, pues reportó haber destinado mil 12 millones 406 mil pesos, seguido por Guerrero que ejerció 703 millones 388 mil pesos. Además, entregó 30 millones 792 mil 945 de medicamentos en 2019, la entidad con más entregas, de acuerdo con la información proporcionada.

A diferencia de los otros estados que sí respondieron las solicitudes de información, Puebla no cuenta con un abasto físico de medicamentos, pues “no adquieren remesas de medicamentos del cuadro básico para surtir a las unidades médicas, se paga a un proveedor contratado únicamente lo que éste entrega al paciente o usuario de acuerdo con la prescripción médica”. Es decir, la empresa que es contratada para atender los servicios de abasto de medicamentos se encarga directamente de brindar las medicinas que necesitan los pacientes, sin que estos se almacenen en los centros médicos estatales.

¿Qué tratamientos cubrirá el INSABI?

En el artículo 35 del Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General de Salud (LGS) y de los Institutos Nacionales de Salud (LINS), publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29 de noviembre de 2019, se establece que el acceso al INSABI será de carácter universal, es decir, se atenderán tratamientos y padecimientos sin restricciones. Por lo tanto, es importante conocer el listado actualizado de las enfermedades y tratamientos que se cubrirán en el INSABI, el cual se pidió al CNPSS por medio de la solicitud de información 1210200005920, pero respondió que no cuenta con ésta. Esto se debe a que aún se encuentra en proceso de elaboración el Modelo de Salud para el Bienestar (SABI) que se basará en la Atención Primaria de Salud (APS) “a fin de garantizar el Derecho Humano a la salud”, se precisa en la respuesta.

No obstante, el INSABI ya brinda el acceso a medicamentos, equipos médicos e insumos que se requieran para la prestación de servicios, incluyendo el abasto y distribución de estos a través de los Centros de Salud y Dispensarios con Servicios Ampliados, Unidades Médicas del IMSS-Bienestar, Unidades de Especialidades Médicas y en Hospitales Generales, Rurales y Comunitarios.

El artículo Transitorio Décimo Primero del Decreto indica que “las personas que, a la entrada en vigor del presente Decreto cuenten con afiliación vigente al Sistema de Protección Social en Salud, continuarán en pleno goce de los derechos que les correspondan”. Es decir, no habría suspensión en los tratamientos, operaciones programadas, ni el suministro habitual de los medicamentos e insumos.

Dado que el INSABI sustituyó al Seguro Popular, se puede esperar que siga cubriendo las mismas intervenciones y padecimientos que se encuentran detallados en el Catálogo Universal de Servicios de Salud (CAUSES).

En dicho documento se indica que el Seguro Popular en 2019 atendía 294 intervenciones médicas, así como 66 padecimientos que por su alto costo y complejidad eran financiados por el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, ahora Fondo de Salud para el Bienestar, y 151 patologías cubiertas por el Programa del Seguro Médico Siglo XXI.

IMSS-Bienestar

Desde su inicio de operaciones, el INSABI atiende a través de la infraestructura de IMSS-Bienestar a aquellos ciudadanos sin seguridad social. Éste es otro programa federal que busca brindar servicios de salud a poblaciones marginadas y en extrema pobreza desde 1973.

Para enero de 2020, el IMSS-Bienestar operaba en más de mil municipios de 19 estados del país, a través de cuatro mil 71 instalaciones médicas; éstas se dividen en tres mil 622 unidades médicas rurales y 80 hospitales rurales, en los que se brindan servicios de primer y segundo nivel de atención a la salud respectivamente. Además, se cuentan con 184 brigadas de salud, 140 unidades médicas móviles y 45 centros de atención rural obstétrica.

Chiapas es la entidad más beneficiada por el IMSS-Bienestar, pues se tienen 604 unidades médicas en 119 municipios del estado, lo que representa el 14.8 por ciento de todas las unidades del programa. En Oaxaca se tienen 526 unidades médicas de IMSS Bienestar, y en Puebla hay otras 338 unidades.

Llama la atención que, aunque Guerrero es el tercer estado con mayor carencia de seguridad social, sólo cuenta con 49 unidades médicas de IMSS Bienestar en 28 municipios.

Por último, para enero de 2020, en “el indicador del régimen de bienestar del IMSS” se documenta que, la cantidad de recetas surtidas es de 98 por ciento bajo el régimen IMSS-Bienestar, de acuerdo con la respuesta otorgada a una solicitud hecha en relación con el abasto de medicamentos por medio de este programa.

No hay claridad  en el funcionamiento del INSABI.

A partir de las 70 solicitudes que se realizaron para conocer su presupuesto, herramientas de financiamiento, los tratamientos que cubriría y abasto de medicamentos, además de la información que se solicitó para complementar el reporte, como población sin acceso a la seguridad social y detalles del programa el IMSS-Bienestar, se concluye que las dependencias federales aún no cuentan con suficiente claridad respecto al esquema de funcionamiento del INSABI.

A cuatro meses de que entró en operación el Instituto de Salud para el Bienestar, no hay información sobre los tratamientos y padecimientos que cubrirá, ni el esquema de abasto de medicamentos, teniendo en cuenta que este programa atenderá a más de la mitad de la población del país.

Tampoco se conoce el esquema de financiamiento, no existe un consenso entre las dependencias federales sobre el presupuesto que ejercerá.

Además, se estima que el INSABI requiere 792 millones 620 mil pesos aproximadamente para poder atender a toda la población sin seguridad social.

Esto de acuerdo con el estudio titulado "Consideraciones de impacto presupuestario ante la Iniciativa de creación del INSABI", elaborado por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria en agosto de 2019, centro de investigación de la sociedad civil, bajo la dirección del Dr. Héctor Juan Villarreal Páez.

Será hasta finales de junio que se podía tener en firme los lineamientos de operación de este nuevo esquema de los servicios de salud públicos, de acuerdo a lo estipulado en el Decreto de creación del INSABI, lo que significa que durante seis meses éste funcionaría sin fundamentos fijos.

Además, hay que tomar en consideración el impacto que podría tener en la definición de estos criterios la contingencia sanitaria por el brote de Covid-19 que se tiene en la actualidad, el cual podría retrasar la publicación puntual de la información faltante.

Para descargar la investigación completa haz click en https://www.dropbox.com/s/1lzn8z3hp5fvnzt/INSABI%20%281%29.pdf?dl=0

Publicado originalmente en http://conlosojosabiertos.org.mx/nota/2020-06-29/sin-claridad-esquema-de-funcionamiento-del-insabi