Tras el freno por parte del gobierno estatal a la industria automotriz y de la construcción para reiniciar sus actividades este 15 de junio, comerciantes y restauranteros de la ciudad de Puebla enfrentaron la misma situación por parte del personal de Protección Civil Municipal capitalina.

Tras anuncio de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) para reabrir los establecimientos, desde el mediodía se desplegaron operativos de revisión en la zona del Centro Histórico, la Avenida Juárez y la zona de Angelópolis.

Aunque tenían 110 protocolos aceptados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y Protección Civil Estatal, restaurantes como El Costeñito o Piace Vole en Angelópolis; Vittorios en el Zócalo de Puebla; La Plazuela de San Luis en la 10 Oriente o La Textilería en la Avenida Juárez tuvieron que mantener su servicio solo para llevar ya que el Ayuntamiento de Puebla desconoció los trámites ante el estado y la federación, y les impidió dar servicios en mesa.

En el caso de Los Portales, donde locales sí tenían permiso del IMSS y de Protección Civil Estatal para reabrir y ofrecer servicio a un 25 por ciento de su capacidad, el personal municipal se encargó de pedir, en un primer momento, que metieran sus mesas colocadas en las terrazas.

Sin embargo después recomendaron a los administradores solamente ofrecer su servicio para llevar pues argumentaron que aún no se publicaba un decreto que autorizara su retorno seguro, por lo que los restauranteros tuvieron que suspender sus servicios por temor a una clausura.

La Canirac solicitó al Ayuntamiento de Puebla que reconozca el trámite que han hecho los restauranteros ante el IMSS y Protección Civil Estatal, así como la inversión de entre 5 y 20 mil pesos para la adquisición del equipo de sanitización para recibir nuevamente comensales.

Abre El Parián y 100 negocios en el Centro Histórico

Una situación similar ocurrió con el consejo de comerciantes del Centro Histórico de Puebla ya que a pesar de que hasta ayer tenían previsto que 400 de sus establecimientos abrieran por necesidad económica a partir de este 15 de junio, finalmente sólo fueron 120 locales los que subieron sus cortinas, según dijo el presidente José Juan Ayala.

Durante un recorrido realizado por e-consulta se pudo constatar que la mayoría de los locales del primer cuadro de la ciudad se mantienen cerrados, con excepción de los dedicados principalmente a la venta de accesorios para celulares así como de bisutería, de entre los que podrían ser considerados como no esenciales.

Tiendas de productos de origen chino como Minigood sobre la calle 5 de Mayo, la tienda departamental Woolworth, así como la plaza de artículos para celulares ubicada en la esquina de la 5 de Mayo y la 4 Oriente, fueron de los establecimientos más grandes que se encontraron abiertos durante el recorrido.

Dentro del giro comercial también se pudo constatar la reapertura de algunos locales ubicados en la zona turística conocida como El Parián, los cuales han intentado reabrir y que incluso comerciantes protagonizaron haces dos semanas una agresión en contra de periodistas que documentaban el reinicio de actividades.

Centros comerciales ubicados en el Centro Histórico como el Paseo San Francisco La Victoria permanecen cerrados, aunque comerciantes ambulantes continúan realizando sus ventas de manera intermitente en las calles aledañas.

Dentro del centro de la ciudad de Puebla también se mantuvo la venta por parte de informales en la zona del mercado 5 de Mayo, así como desde la 8 Oriente-Poniente hasta la 16 Oriente-Poniente.

Durante el recorrido también se pudo constatar que es la tienda de trajes y ropa para hombre con razón social Valenti, ubicada en la 2 Oriente, labora a pesar de que sus cortinas exhiben sellos de clausura por parte del Ayuntamiento de Puebla.

Mientras que en el rubro de los alimentos la taquería la Oriental, ubicada en esa misma calle, logró ofrecer sus servicios en el lugar a personas que llegaron respetando las medidas de Sana Distancia. Asimismo se formaron largas filas en el negocio de venta de paletas y helados Mary Barragán, ubicado frente al Jardín del Carmen.