El pasado miércoles, Julio César M., de 29 años de edad, intentó quitarse la vida tras presentar complicaciones respiratorias y saberse infectado de COVID-19. Pese a las pocas fuerzas que tenía, su desesperación lo llevó a levantarse de la cama 329 del Hospital General Enrique Cabrera, en Ciudad de México, para dirigirse a la azotea con intenciones suicidas.

Alrededor de las 09:30 horas el personal médico emitió una emergencia a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), por lo que se activó el Código Negro (alusivo al intento de suicidio).

Agentes de la Policía Auxiliar acordonaron el inmueble ubicado en la colonia Ex Hacienda de Tarango, alcaldía de Álvaro Obregón.

Fueron dos agentes los encargados de subir al tercer piso, donde se encontraba Julio César. Luego de varios intentos de dialogar con él para intentar convencerlo de que no atentara contra su vida, el paciente infectado con COVID-19 se desvaneció.

El hombre fue nuevamente conducido a su cama, pero falleció unos 15 minutos después, presuntamente por complicaciones derivadas del coronavirus, notificó la doctora ‘Mauleón’ a los policías.

“Los policías le hicieron ver que podía lograr recuperarse si se atendía debidamente, pero el joven estaba muy desesperado, sentía que no podía respirar; no sabemos cómo alcanzó a llegar por las escaleras de emergencia”, comentó el personal médico testigo.

Los agentes estaban conscientes de que su exposición los volvía blanco de un contagio, pero ante la insistencia del suicidio entraron en acción.

 

Foto: Twitter / @jesuslagunero