Este lunes Andrea Sofía tomará las últimas dosis de hidroxicloroquina que le quedan para controlar el lupus que padece. A sus 19 años debe ingerir dos cápsulas diarias para desinflamar su cuerpo y estar estable. Desde hace un mes, sin embargo no ha habido farmacia en Puebla ni sitio en internet que se la venda. Su medicina escaseó desde que se difundió que en algunos países se ha usado para tratar el Covid - 19 y hubo compras de pánico.

Su madre Guadalupe Jiménez ha recurrido desde hace días a redes sociales y a las radiodifusoras para que alguien le ayude a conseguir, aunque sea, una de las tres cajas que consume cada mes. Otros pacientes poblanos con lupus y sus familiares han recurrido a medidas similares. En entrevista telefónica ella relata que si de por sí es difícil sostener el abasto de fármacos, ahora es imposible. Se dice desesperada pues ahora sí se le acabaron las reservas.

"Es muy preocupante, de verdad no sé quién me pueda ayudar, cómo adquirirlo, tengo la receta, de verdad que tengo recetas para que me lo pueda suministrar, pero no hay abastecimiento", dijo.

En el 2018, recuerda, diagnosticaron el lupus de su hija en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y aunque le dan seguimiento a su enfermedad, nunca se tiene el medicamento. Regularmente la trabajadora administrativa en una empresa hace esfuerzos para garantizar el abasto. Si tiene suerte y hay genéricos, gasta unos 750 pesos al mes. Si sólo hay de los de patente el gasto crece a mil 780 pesos. Ahora, ni con cartas a los laboratorios ha logrado que le vendan algo.

La semana pasada su hija tuvo cita con el médico familiar del instituto y este le señaló que la alternativa será tratarla con cloroquina. Ella sabe que no es la mejor opción. Por un lado el fármaco también escasea en las farmacias de Puebla. Por otro teme a los efectos secundarios que ya alguna vez experimentó Andrea Sofía al tomar esas pastillas. La lista incluye más fatiga, vómito y caída de cabello.

Para Guadalupe las compras de pánico en torno al coronavirus, tanto de comida, como de fármacos, son injustas y sin sentido. En el caso de los medicamentos agrega que se demuestra además que hay ignorancia y que la gente no sabe de los riesgos en los que se mete al automedicarse por las noticias que escucha en televisión. Noticias relativas a un fármaco cuyo uso para el coronavirus en México todavía analizan las autoridades.

"Es una verdadera tontería, no tienen idea del riesgo de automedicarse, sobre todo porque este tipo de medicamentos no son una penicilina y ya.

"Trae efectos secundarios para la gente que normalmente está enferma, ¿se imaginan en una persona sana qué efectos no les puede provocar?", comentó.

Tanto por el lupus, como por la epilepsia que Andrea Sofía padece desde hace 15 años, su mamá teme que ahora esté aún más en riesgo por el coronavirus. La cuarentena la pasa en su habitación. En su familia toman precauciones de higiene extremas.

"De verdad que yo estoy temblando, mi niña no sale del cuarto, porque está casi casi desprotegida, su sistema inmunológico debe estar por los suelos y este virus es fatal", externó.

A pesar de las dificultades de salud de antes y ahora que se propaga el Covid - 19, Andrea Sofía intenta llevar una vida con normalidad. Actualmente cursa el segundo semestre de la licenciatura de Medicina en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Hace unos días siguió los cursos en línea desde su cuarto. Hoy fue su primer día de vacaciones en la cuarentena.