Ferreterías, mercerías, novedades y locales de comida en las calles 8 y 10 Poniente son los que, principalmente, mantienen vivo el comercio en el Centro Histórico de Puebla, servicios que de acuerdo con el decreto de emergencia sanitaria no están obligados a cerrar pero padecen la falta de clientela.

La encargada de una de estas ferreterías, quien pidió mantenerse anónima, reveló en entrevista con e-consulta que a pesar de que la ley faculta a este giro comercial a poder mantenerse operando durante la emergencia sanitaria, sus ventas han bajado más del 50 por ciento las últimas dos semanas, por lo que trabaja con el mínimo de personal y evalúa cerrar ante la falta de ingresos.

"A nosotros sí nos pega que no haya gente. Viene mucho albañil generalmente pero creo que a ellos también ya los mandaron a descansar porque las ventas sí han bajado mucho y así es complicado. En algún momento el patrón podría decidir ya no abrir porque entendemos que no hay venta", explicó.

En el recorrido realizado por este medio este jueves se pudo ver que aunado a la amenaza de lluvia, el comercio ambulante tampoco pulula en la 8 y 10 Poniente, como generalmente ocurre, además de que pocos son los negocios de ropa que abren debido al mismo mal que es la falta de clientes.

Otros locales de novedades o cosméticos han mudado al área digital y en sus cortinas colocaron cartulinas anunciando el cierre por el Covid-19 pero que siguen disponibles para ventas a través de redes sociales como páginas de Facebook.

José Juan Ayala Vázquez, presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, informó que hasta la fecha han bajado sus cortinas alrededor de 2 mil 200 establecimientos debido a las ventas que se han desplomado en un 80 por ciento por la pandemia del Covid-19.

En medio de los micro y medianos negocios se encuentra la tienda de la cadena Coppel, la cual a nivel corporativo anunció que de momento no suspenderá sus actividades comerciales, aún y cuando los clientes son mínimos.

En el Centro ya son 2 mil 200 negocios cerrados

José Juan Ayala Vázquez, presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico de Puebla, explicó en entrevista con e-consulta, que la situación que enfrentan los comercios es muy complicada ya que debe pagar luz, renta, teléfono, internet, sueldo, seguro social, seguro de comercio, infonavit, y no se pueden solventar debido a que las ventas han caído en 80 por ciento.

Ante este panorama aseguró que de las 40 mil familias que dependen de su trabajo en el Centro Histórico, el 50 por ciento no podrá seguir adelante, siendo aproximadamente 20 mil familias que se quedarían sin sustento o sin negocio.

"Nosotros calculamos que entre 2 mil a 2 mil 200 que ya no están laborando, pero en ciertas áreas, si tú vas de la 8 Oriente-Poniente hacia al mercado, la gran mayoría de comercio sigue funcionando, en las zonas como el corredor 5 de Mayo que son empresas más grandes han decidido sumarse al cierre", explicó.

Desde ayer cerraron centros comerciales como La Victoria, pero a partir de hoy se suman negocios pequeños que ya venían arrastrando ventas muy bajas de las últimas semanas.

Ayala Vázquez reprochó que hasta el momento no haya por parte de los tres órdenes de gobierno un plan de ayuda para los comercios establecidos ya que la situación no solo es complicada en el Centro Histórico sino en toda la entidad poblana, por lo que prevé que si no hay acciones inmediatas habrá cierres masivos.

"No sabemos qué tiempo nos va a permitir nuestra economía seguir en pie, pero no vemos ningún apoyo y ningún programa por parte de la federación, estado, municipio para ayudar al pequeño comerciante que lamentablemente, al no tener apoyo se verá seriamente afectado y posiblemente se verán grande cierres y despidos masivos en este mes", indicó.