Trabajadores del gobierno del estado acusan que los han presionado a trabajar en condiciones contrarias a las medidas anunciadas por el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta ante la propagación del Covid -19.

Según un decreto emitido por el mandatario, desde el lunes 23 de marzo y por un mes, sólo operarían las áreas esenciales de la administración e irían a casa trabajadores en condiciones de riesgo.

Sin embargo, los inconformes acusan que se obliga a trabajar a adultos mayores, no se toman en cuenta condiciones asociadas con el coronavirus e incluso ha fallado la limpieza en áreas de trabajo.

A eso se suma que el personal de oficinas que daban atención al público, fueron reubicados en otros lugares con cargas de trabajo mayores.

Las irregularidades se reportan en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla (Issstep), las secretarías de Salud y de la Función Pública así como en el Sistema Estatal Para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF).

Dejan en el Issstep a los mayores de edad

De acuerdo con las quejas, en el Issstep todavía hay adultos mayores laborando, pese a considerarse dentro de la población de riesgo que se iría a sus casas.

Los mismos han sido amenazados por jefes de área con ser despedidos, en el caso de ausentarse de sus lugares de trabajo.

A esta situación se suma que desde la semana pasada la directora Karen Berlanga Valdés y otros directivos dejaron la sede del instituto en la junta auxiliar de San Baltazar Campeche para ocupar otras oficinas en la colonia Anzures.

Ignoran condiciones de riesgo en Salud y Función Pública

Las irregularidades en la Secretaría de Salud se han registrado en las áreas administrativas de Avenida Reforma y en las oficinas centrales de la 4 Oriente.

En el caso de las oficinas de Reforma reportan que se realizó una revisión médica a trabajadores del área de la consejería y aunque tres de ellos tuvieron contacto con portadores de coronavirus, se les obligó a continuar con labores.

En las oficinas de la 4 Oriente se revisó a  personal del área jurídica y se identificó que 27 personas tuvieron riesgo potencial de haber contraído el virus y que otras tres dieron positivo, pero se les obligó a seguir trabajando.

En ambas oficinas se reporta además que no se han realizado acciones de limpieza desde hace una semana y que falla el suministro de agua.

Las revisiones médicas también se programaron ayer en la Secretaría de la Función Pública, pero el personal acusa que su titular. Laura Olivia Villaseñor Rosales, las canceló.

Personal de esta dependencia también expuso que los acosos y presiones a trabajadores han ido en aumento lo que  ha generado tanto renuncias como la llegada de allegados de la secretaria, provenientes de la Ciudad de México y de Baja California Sur.

Refieren que la misma Villaseñor Rosales ha trabajado en últimos días con problemas de salud y sin considerar que esto puede implicar riesgos para el resto de quienes se mantienen laborando.

Crece en el SEDIF  la carga de trabajo

En el caso del SEDIF las quejas son por los cambios en las cargas de trabajo que ha implicado el cierre de oficinas de atención al público.

De acuerdo con inconformes, al personal que laboraba en las instalaciones de la 25 Poniente lo han reenviado a otras sedes de la dependencia y con nuevos horarios.

En esta área del gobierno estatal señalan que las presiones vienen de la directora de Atención a la Salud, Denisse Ortiz Pérez.

Sindicato dice que no hay quejas formales

Sobre las inconformidades, en el Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla y Organismos Descentralizados se descartó que hasta ahora existan quejas formales a pesar de que hay un área para atender las posibles irregularidades que se registren en torno a la cuarentena.

Se aplica el decreto gradualmente: Issstep

De acuerdo con un posicionamiento del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla (Issstep), la salida de trabajadores administrativos del edificio principal obedeció a un reordenamiento para acondicionar el nosocomio para la recepción de casos de coronavirus.

Los cambios se iniciaron desde la semana pasada para aislar a los pacientes que pudieran presentar mayores riesgos y no ha afectado las funciones directivas del instituto.

En cuanto a la permanencia en puestos de trabajo de adultos mayores y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, las medidas se asumieron gradualmente, señaló el instituto.

En el caso de los adultos mayores se observaron casos principalmente en el área de los médicos y lo que se ha hecho es reorientar a los pacientes a otros especialistas y, de ser necesario, reagendar las citas.

En el caso de los horarios previstos para las trabajadoras mujeres, se han tomado acciones principalmente en el grupo de las enfermeras, que son mayoría.

Al tratarse de personal médico se determinó que no podrían cumplirse a cabalidad los horarios del decreto de Barbosa Huerta pues se requiere el cumplimiento de guardias, pero se llegaron a acuerdos de organización interna.