Si bien el confinamiento está resultando benéfico para el planeta, debemos prestar mayor atención a nuestras rutinas para no caer o recaer en adicciones que pueden desatarse por el ‘trabajo en casa’ o por el hecho de estar encerrado tanto tiempo.

La pandemia mundial por Covid-19 ha orillado a imponer la cuarentena como una medida necesaria para salvaguardar la integridad de las personas, sobre todo en los países más afectados. Pero, ¿qué hay de negativo en esto?

De acuerdo con Philippe Batel, psiquiatra y adictólogo francés “la relación entre las situaciones de estrés traumático y el consumo está de sobras establecida”, esto se debe a que solemos responder con productos de siempre como calmantes, alcohol o drogas recreativas.

Batel explicó que aunque existen algunas estrategias específicas para manejar el estrés por la situación de confinarse en casa como realizar ejercicio, ejercitar la lectura u otras, éstas simplemente no se adoptan, siendo el uso de sustancias enervantes la práctica más común.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, subrayó que fumar, beber alcohol y consumir productos estupefacientes es una de las prácticas más adoptadas por las personas para hacer frente al estrés, pues buscan canalizar sus emociones de esa manera.

 

Todo al alcance de todos

Pese al riesgo por tomar este vicio como una salida momentánea del problema, en países como España y Francia las licorerías están autorizadas para continuar abiertos y mantener su actividad.

Ahora bien, si pensamos en los fumadores adictos a la nicotina, el reto es aún mayor.

De acuerdo con el doctor Bertrand Dautzenberg, secretario general de la Alianza Francesa contra el Tabaco, cuando un fumador se encuentra encerrado no es el momento más adecuado para privarse, sino que lo mejor es reemplazar el cigarro por parches de nicotina o un cigarrillo electrónico.

Cuanto más se prolongue el confinamiento, mayores pueden ser los efectos negativos, según Batel.

“El consumo responde a una expectativa: creemos que nos va a apaciguar, que nos va a permitir mantener las cosas en perspectiva. Pero este efecto es cada vez menos palpable y el beneficio esperado tiende más al lado opuesto", esto es, al carácter depresivo y ansioso que provoca el (sobre)consumo de alcohol, afirmó.

 

Foto: Twitter / Pulzo