La solidaridad y la disciplina son factores claves para detener la propagación del Coranovirus, consideró Rosa María Lechuga, quien es originaría de Puebla y desde hace cuatro años reside en París, Francia.

Aunque aún no enfrenta problemas para continuar con su vida habitual en la ciudad europea, Rosa María ya toma previsiones para enfrentar una posible contingencia como migrante, como el ahorrar dinero y mantener su empleo.

Aunque Francia se encuentra en medio de dos de los países más afectados por la propagación del patógeno, que son Italia y España, aún no registra condiciones sanitarias similares a estos. Su presidente, Emmanuel Macron, tomó medidas hace casi dos meses, casi a la par de la alerta que China enviaba al mundo por la situación del Coranovirus.

Rosa María explica que a diario hace un esfuerzo para mantener su vida habitual y no prevé su regreso a Puebla.

El inicio de la crisis

Como estudiante del nivel doctorado, Lechuga explica que contó con información de compañeros del posgrado de otras nacionalidades sobre la crisis que iniciaba en China a principios del año, lo que la ayudó a tomar previsiones como mantener una despensa que no la pusiera en apuros posteriormente.

“Estaba informada a nivel de suelo no de periódico. Ya en la primera semana de febrero sabíamos que Italia negó la salida a sus habitantes”, señala en entrevista vía telefónica con e-consulta.

Ante las alertas que enviaba el país asiático, Francia fue solidaria y le envió material médico, relata. La solidaridad fue un factor clave para atender la contingencia.

La situación actual

Conforme transcurrió la emergencia de salud en Europa, Francia determinó medidas más severas: el gobierno pidió a sus ciudadanos no salir de sus domicilios a menos que tuvieran actividades imprescindibles.

Ante el inicio del confinamiento, personas decidieron mudarse a casas que tienen en las provincias de Francia, por lo que el gobierno decidió restringir los viajes en trenes: ahora no me vayan a contagiar a quienes viven en el interior, expresó Rosa María para interpretar la decisión del gobierno.

Las mascarillas sólo se entregan a personal médico, para quienes atienden alguna farmacia y el gel antibacterial también está regulado.

Las enfermeras o los médicos descansan media semana para retomar fuerzas y acudir a los nosocomios a atender a los pacientes.

Como especialistas han advertido, el Covid-19 es más riesgoso para los adultos mayores por su condición médica. Cerca del barrio en donde reside la poblana, hay un asilo al cual está prohibido acercarse, para no contagiar a los residentes.

Las personas han entendido que deben estar por lo menos a 1.5 metros de distancia, para la impedir la propagación del patógeno, explica Lechuga.

“Es un método de disciplina. Francia tiene dos antecedentes: la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, además, el 13 noviembre de 2015 , cuando hubo atentados en la capital, pero Francia se recuperó muy rápido”, comentó.

Rosa María insiste en que es la solidaridad la clave para detener la propagación del Coronavirus, sobre todo al pensar en que afecta a las personas más vulnerables, no sólo a los adultos mayores sino a los más pobres

México no está preparado

Ante la contingencia, contó Lechuga, hay por lo menos 150 mexicanos varados en Francia, pues el consulado de México no ha podido lograr que retornen al país, lo que, desde su punto de vista, demuestra que las autoridades mexicanas no están lo suficientemente preparadas para atender la contingencia.

Ante ello, vecinos de la ciudad europea se han organizado y los han apoyado con dinero, alojamiento o víveres: es un asunto de solidaridad, remarca nuevamente.

Entre un esfuerzo por ayudar al de al lado y por continuar con una vida habitual, la poblana pasa la crisis sanitaria y recomienda a sus paisanos dos factores clave: la solidaridad y la disciplina.

“Emocionalmente me siento con una carga fuerte porque la pandemia va para largo y efectos negativos, no quiero pensar en qué pasará con ustedes, si somos conscientes de nuestro actuar, de ser responsables con los demás”, al recordar que, comparado con Francia, México es un país con más vulnerabilidades.

Rosa María recuerda que hace unas semanas, los poblanos dieron muestras de solidaridad al apoyar a los estudiantes que exigieron justicia. Esa misma solidaridad debe verse ahora para evitar la propagación del Covid-19, concluye.