2019 es hasta ahora el año de mayor incidencia delictiva contra las mujeres en México, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

El documento Información sobre violencia contra las mujeres, del SESNSP, detalla que 2019 concluyó con 74 mil 632 víctimas de lesiones dolosas, extorsión, homicidio doloso, corrupción de menores, feminicidio, secuestro, trata de personas y tráfico de menores, según una nota del diario El Universal.

Se trata de una cifra que ha ido en aumento los últimos cinco años: mientras en 2015 sólo se reportaron 62 mil 567 víctimas de la población femenina, en 2018 la cifra aumentó a 72 mil 747, pero ese dato fue superado en el primer año del presente sexenio.

Especialistas en género consultadas por El Universal urgieron al gobierno mexicano a implementar una política integral y no medidas aisladas para atender las causas de estos ilícitos.

Consideran que la política de prevención de delitos de género está estancada, ya que sólo se ha enfocado en empoderar a las mujeres y hacerlas conscientes de sus derechos; sin embargo, no se trabaja en la educación de los hombres.

Como en periodos anteriores, en 2019 las lesiones dolosas fueron las que más afectaron a las mujeres, con 65 mil 457 casos; las siguió la extorsión, con 3 mil 88; el homicidio doloso, con 2 mil 819; corrupción de menores, con mil 466; feminicidio, con mil 6; secuestro, con 410; trata de personas, con 374, y tráfico de menores, con 12 casos.

Respecto a 2018, todos estos delitos registraron un aumento en 2019, a excepción del tráfico de menores, que pasó de 16 a 12 reportes.

El año pasado quedó marcado por diversos incidentes que, una vez más, pusieron sobre la mesa la violencia que sufren las mujeres mexicanas. El caso de Abril Pérez Sagaón es un claro ejemplo de esto: ella es una presunta víctima de feminicidio y habría sido asesinada con la colaboración de su exesposo, Juan Carlos “N”.

El sospechoso se encontraba en prisión por agredir físicamente a Abril Pérez, pero obtuvo su liberación cuando un juez de la Ciudad de México reclasificó su delito, por lo que otro juzgador autorizó ponerlo en libertad.