Un niño con cáncer yace, fatigado, en medio de una sala de juntas en donde médicos y funcionarios intenta explicar a su madre por qué en Puebla no hay medicinas para su tratamiento

Así lo cuenta una crónica de El Sol de Puebla que aborda el caso de María Esther, madre de un niño enfermo de cáncer que, con otros familiares de enfermos, protestó ante el Hospital del Niño Poblano este jueves por la falta de  medicamentos.  

María Esther, con los brazos cruzados escucha atenta las palabras de los representantes del ejecutivo, pero su rostro, denota molestia e incredulidad cuando escucha que están “trabajando en ello”, refiriéndose al abasto de medicamentos. Calla, pero los observa con desdén.

Peregrinó desde temprano entre las instalaciones del Hospital del Niño Poblano, la Secretaría de Salud y la sede principal del gobernador- habla de frente ante los delegados con coraje, el cual, surge de la preocupación de saber que sin los medicamentos necesarios la vida de su hijo está en riesgo.

“Como ustedes no están pasando por la misma situación que nosotros a lo mejor no lo entienden ni con palitos ni con manzanas… nosotros no queremos palabras de consuelo, queremos resultados”, insiste la mujer ante la ausencia de una fecha concreta para la llegada de vincristina, citarabina y ciclofosfamida, fármacos que requieren los niños con cáncer.

Fue este jueves que padres de familia se reunieron -por segunda ocasión en este mes- afuera del Hospital del Niño Poblano para alzar la voz ante la falta de medicamentos para las quimioterapias.