El próximo miércoles, el aún alcalde de Tehuacán, Felipe Patjane Martínez cumple dos meses  en prisión sin que se vea cómo el Congreso resolverá la crisis política en ese municipio.

El ayuntamiento se encuentra acéfalo, el edil en la cárcel sigue formalmente ocupando ese cargo, pero en realidad nadie ejerce dicha función pública, afirma Fermín Alejandro García, autor de la columna Cuicatlán, que publica La Jornada de Oriente.

Patjane ya cumplió con cuatro faltas consecutivas e injustificadas a sesiones ordinarias del cabildo de Tehuacán, lo que ya permite la revocación de mandato pero ni en el cuerpo edilicio ni en el Congreso del estado se tiene definido cuándo y cómo ocurrirá la sustitución del presidente municipal.

Se supone que tendría que subir al cargo Artemio Caballero, el suplente de Patjane, pero se dice que por el parentesco que tendría con miembros del Poder Ejecutivo de Puebla se ha considerado poco viable que pudiera ocupar el lugar vacante del edil, señala el auto de Cuicatlán.

Un bloque entre la síndico del ayuntamiento, el secretario general y otros regidores estaría impulsando como posible aspirante a Israel Nasta de la Torre, regidor de Gobernación, quien es la figura más fuerte del cabildo. En su contra existe el escándalo de la filtración de una serie de audios en las cuales se escucha presuntamente al representante social dialogar con funcionarios de la Secretaría de Gobernación para conspirar contra Felipe Patjane.

Otro aspirante es Víctor Canaan Barquet, el regidor de Hacienda, quien tiene una presencia peculiar: él fue amigo de Felipe Patjane desde la adolescencia y llegó a la planilla de Morena por la amistad que había con el ahora alcalde preso.

Una opción más es que ni el alcalde suplente ni un regidor sea el próximo edil interino. El Congreso tendría que elegir a un tercero en discordia. El problema es que en el Poder Legislativo no se tiene urgencia de resolver el vacío institucional que hay en Tehuacán, escribe el autor de Cuicatlán.

Foto: Agencia Enfoque