De no modificarse las leyes que establecen sanciones a la contaminación del río Atoyac, los límites para el crecimiento de la zona metropolitana de Puebla y los bajos montos que la ciudadanía paga por el agua, se acelerará una crisis por la falta del recurso.  

Así lo advirtieron participantes en el Primer Foro de Seguridad Hídrica en la Cuenca del Alto Atoyac que realiza el Instituto de Investigaciones  en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga, de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Ángel Leopoldo Muro Gutiérrez, actual presidente del Consejo Estatal de Ecología de Puebla , explicó que son insuficientes las sanciones a industriales que contaminan y hay  falta de control en el crecimiento de Puebla.

Se observa que las autoridades a cargo de supervisar las descargas industriales actúan de manera permisiva y alertando a las empresas, por lo que estas suelen controlar simulaciones en los días en que tiene visitas de funcionarios.

En el sector industrial, agregó, hay también empresas que hacen esfuerzos económicos por montar sus plantas de tratamiento y operarlas de manera correcta, pero el trabajo de esta infraestructura se pierde entre los altos niveles de contaminación de otras fábricas.

Sobre la planeación del crecimiento de la ciudad, Muro Gutiérrez expuso que aunque los especialistas han planteado a autoridades estatales y a legisladores que se debe pensar en nuevas ciudades donde sí haya agua, se ha permitido el crecimiento de la metrópoli sin control.

Ahora, dijo, es cada vez más común que en la propia zona del centro de Puebla surjan más y más torres de departamentos cuyos inquilinos requerirán de agua potable y sistemas para descargar residuos, que no se están garantizando a la hora de entregar permisos de cambio de uso de suelo y construcción. 

"Si hubiera una planeación del uso de suelo, una planeación de crecimiento municipal, habría muchas ciudades modernas en el estado de Puebla pero no las hay", agregó el especialista.

En los diálogos del foro que se realizaron este día también destacó la propuesta del investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Antonio Cañez Cota, para que los precios del agua sean más elevados, pero efectivos.

El doctor en política pública que ha analizado los sistemas de agua y las prácticas de consumo en el país, expuso que mantener subsidios no garantiza un buen servicio sino que los organismos cuenten con montos para cuidar los recursos hídricos y tratar los residuos.

Un ejemplo positivo de la relación entre el costo y el servicio, dijo, se observa en el estado de Baja California Norte en donde la ciudadanía paga mucho más que en Puebla pero recibe agua de mejor calidad y con más frecuencia, pues las tarifas han permitido administrar bien el sistema de agua potable.

Dentro de sus investigaciones en los estados de Sonora y Jalisco, agregó también el académico, se ha encontrado con que quienes están más de acuerdo en los pagos altos de las tarifas son los adultos mayores y las de escasos recursos.

Por ahora, detalló, sólo tiene algunas hipótesis por confirmar, sin embargo estima que esa voluntad de pago está relacionada con que a los adultos mayores les tocó padecer el no contar con el acceso al agua cuando todavía no existían sistemas en las ciudades y que con los más pobres pesa el garantizar lo más básico como el acceso al agua.

En el foro también se prevé analizar perspectivas académicas relacionadas con las gestiones gubernamentales y con los daños a la salud que refleja la  contaminación del Atoyac.

De acuerdo con los organizadores, se buscará llevar los temas de discusión a mesas en donde la comunidad académica propondrá futuras investigaciones y también se dejará como evidencia una publicación sobre el encuentro.