La trata de personas en Puebla cuenta por lo menos con nueve zonas de “enganche”, se combina con otros delitos como los homicidios y el robo de combustible, con la colusión de presidentes auxiliares.

Así lo reportó el colectivo de organizaciones internacionales Hispanics in Philanthropy, dedicado a ayudar a la comunidad latina en Estados Unidos, el cual afirmó que en la entidad poblana se han documentado casos de secuestros de jóvenes para estudios de compatibilidad y extracción de órganos.

En su informe “Trata de personas en México”, presentado al Senado de la República, las asociaciones civiles expusieron que existen alrededor de 18 rutas de trata de personas en el país, las cuales llevan a las víctimas a distintos lugares de la república o incluso en el extranjero, como Estados Unidos, Ecuador, Honduras, Colombia, Nicaragua y El Salvador.

Identifican zonas de “enganche”

A través de informes solicitados a organizaciones de la sociedad civil, fueron identificadas nueve áreas de “enganche” en Puebla, las cuales se refieren a las zonas en donde los tratantes operan para convencer o raptar a sus víctimas e incrustarlas, principalmente, en redes de esclavitud.

Las áreas en cuestión son: La Sierra Norte, Huauchinango, Zacatlán, Tehuacán, San Martín Texmelucan, Atlixco, Cholula y Tepeaca.

Las redes de delincuentes buscan a niñas, niños y adolescentes; mujeres y hombres indígenas, en ocasiones estudiantes de telesecundaria rural o bachilleratos urbanos, adolescentes embarazadas o con hijos, población lésbico-gay, madres que viajan con hijos pequeños, entre otros, de edades de entre 16 y 22 años, se indica.

La trata de personas también está relacionada con otras actividades ilícitas, como el robo de combustible y una alta incidencia en homicidios, que ya son característicos en Puebla, según se reportó en el documento.

En Puebla se advierte que autoridades de presidencias auxiliares están en colusión con los enganchadores de campesinos mexicanos que viajan a comunidades de Baja California Sur, Sonora y Sinaloa a trabajar en la pisca de la uva, el tomate y la fresa, en donde se les explota y no se les cumple con las condiciones de trabajo prometidas, lo que refleja trata para trabajo forzoso.

¿Cuáles son los destinos y de dónde provienen las víctimas?

Según el análisis, las personas que son captadas en Puebla son enviadas a los estados de Veracruz, Tlaxcala, Chiapas y Oaxaca; mientras que para fines de explotación llegan a la entidad víctimas de Veracruz, Ciudad de México y San Luis Potosí, en su mayoría.

Hispanics in Philanthropy señala que el establecimiento de grupos delincuenciales dedicados a esa actividad ocurre por la colindancia con estados que sufren graves niveles de violencia, como Guerrero y Veracruz, lo que ha provocado un notorio incremento en la migración hacia Puebla, el Estado de México y a la capital del país.

Trata con fines laborales

La trata de personas con fines laborales tiene que ver con la maquila de productos textiles, pues según el reporte, se han documentado casos de familias completas que son explotadas en Puebla e Hidalgo para esa actividad.

Otro fin que persiguen los grupos delincuenciales es el intercambio de mujeres con fines de esclavitud. No obstante, en el informe se advierte que se han empezado a documentar casos de secuestro de jóvenes para estudios de compatibilidad y extracción de órganos.

Por otra parte, las agrupaciones civiles han identificado que tanto en Puebla como en Hidalgo existe colusión con presidentes de juntas auxiliares con enganchadores de campesinos que viajan a comunidades de Baja California Sur, Sonora y Sinaloa para trabajar en la pisca de uva, el tomate y la fresa, en donde se les explota y no se les cumplen las condiciones de trabajo prometidas.

El documento fue entregado al Congreso de la Unión con el fin de que las autoridades atiendan el fenómeno, pues indicaron que con la reforma a la configuración del delito de trata de personas que hubo en 2012, se lograron más detenciones pero no sentencias condenatorias.

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