Las luchas de los trabajadores para conseguir mejores salarios y condiciones de trabajo razonables se estancan año con año, retroceden constantemente o avanzan en periodos muy separados entre sí.

Durante décadas, los movimientos sindicales mexicanos se unieron a los gobiernos establecidos, más que para luchar por los intereses de los trabajadores para acallar las protestas.

La celebración del Día del Trabajo fue alguna vez una demostración de unidad y fuerza de las clases trabajadoras, pero los gobiernos la desvirtuaron y la convirtieron en un espectáculo complaciente.

Actualmente, celebrar el Día del Trabajo provoca enojos, revive enconos y provoca en algunos hasta risa.

En su columna Política Zoom, el periodista Ricardo Raphael se dio a la tarea de enumerar una serie de puntos por los cuales no se debería de celebrar el Día del Trabajo.

“1 de cada 10 trabajadores mexicanos gana menos de 77 pesos diarios”.

“El 1 por ciento de los mexicanos se queda con el 28 por ciento de la riqueza que México produce todos los días”.

“2 de cada 10 mexicanos gana menos de 134 pesos diarios”.

“Sólo 2 de cada 100 mujeres declaran ser empresarias”.

“2 de cada 3 ninis son mujeres”.

“2 de cada 10 jornaleros agrícolas son menores de edad”.

“Únicamente 2 de cada 10 trabajadores mexicanos laboran en unidades económicas que muestran ganancias en productividad”.

“Las empresas con pérdidas en productividad son las que pagan peores salarios”.

“3 de cada 10 trabajadoras del hogar son menores de edad”.

“3 de cada 10 trabajadores no están afiliados a ningún sistema que proteja su salud”.

“Sólo 4 de cada 100 personas nacidas en pobreza morirán en el penthouse; en cambio, no importa cuánto hagan, solo 5 de cada 100 mexicanos nacidos en el penthouse descenderán si acaso un piso a lo largo de su vida”.

“La mitad de las mujeres que reciben pago por su trabajo ganan menos de 130 pesos diarios. 6 de cada 10 mujeres mexicanas no reciben pago por su trabajo. 6 de cada 10 trabajadores están empleados en el sector informal de la economía. 27 millones de trabajadores son informales”.

En su conclusión, el periodista Ricardo Raphael asegura que la desigualad económica padece se explica por los privilegios que se les concede a unos cuantos y a la pobreza que priva en el territorio nacional.

“La desigualdad económica mexicana es grande y sobre todo se explica por las diferencias salariales que colocan a unos mexicanos en el privilegio y a otros en la precariedad persistente”.

Crédito de la foto LaRed2