Universidades
Advierte foro Upaep sobre retos éticos ante desarrollo de ciencia
En la Upaep, el representante de El Vaticano advierte que la iglesia católica y la ciencia pueden trabajar conjuntamente sobre la base de principios éticos
Foto Jaime Zambrano
El sacerdote responsable del Departamento de Ciencia y Fe del Pontificio Consejo de Cultura, Tomasz Trafny, llamó a los estudiantes poblanos a desarrollar ciencia siguiendo principios éticos y respetando la vida desde la concepción hasta la muerte.
Al participar en el Foro Educación, Ciencia y Religión que se realiza en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), el representante de El Vaticano destacó que los nuevos desarrollos científicos y tecnológicos no pueden ser para dañar a los seres humanos.
“Tenemos nuevas tendencias en el caso de la genética. Entonces, tenemos que pensar en los nuevos tipos de trabajo que se realizarán y las investigaciones en el mundo de la genética. La pregunta es ¿qué pasará y cuáles serán las verdaderasconsecuencias? Piensen en la posibilidad de combinaciones genéticas y cómo impactarán en los seres humanos. Estamos en una revolución tecnológica y la vida debe ser respetada”, comentó.
Señaló que la iglesia católica y la ciencia no están peleadas y pueden trabajar de manera conjunta para mejorar las condiciones de vida de las personas a partir de un diálogo permanente en el que se establezcan principios éticos.
“Tal vez puedan presentarse desacuerdos entre científicos y miembros de la iglesia pero se puede trabajar de manera conjunta bajo una influencia ética en la ciencia. La ciencia y la religión pueden trabajar de forma conjunta”, comentó.
Ante académicos, estudiantes y el rector de la Upaep, Emilio José Baños Ardavín, advirtió que los desarrollos científicos influirán en la concepción del ser humano, cambiarán el estilo de vida y la configuración social, situaciones para las que debe estar preparada la iglesia católica.
“Pendemos en un escenario, no tan lejano, en el que las personas vivirán más de 100 años y en el que lo que hasta hace poco era una excepción. Nuestra sociedad cambiará profundamente en términos económicos, de aseguración médica, de jubilaciones. La iglesia debe estar preparada para los nuevos desafíos. No debemos tener miedo; los retos que vienen son muy fuertes. Debemos pensar en el futuro para entender las posibles dinámicas culturales y sociales”, comentó.