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Sociedad
Félix Montes Xelhua señala que los detenidos el 9 de julio y quienes resultaron heridos se dicen hermanos
"Nos fue re mal cuando estuvimos en la cárcel", señala Félix Montes Xelhua, uno de los cuatro pobladores detenidos el 9 de julio del año pasado antes del enfrentamiento entre policías y manifestantes.
Ese 9 de julio, Félix, de 47 años de edad, fue a vigilar unos cultivos cerca del puente donde se suscitó el enfrentamiento. Estaba por regresar a su casa cuando policías estatales lo detuvieron. Otros tres pobladores también fueron arrestados: Antonio Víctor Montes Contreras, Sergio Clemente Jiménez Tecalero y Santiago Pérez Tamayo.
A todos los agarraron antes de que los manifestantes que estaban en contra de la salida de los registros civiles de su comunidad, se defendieran con palos y piedras, y antes de que el menor José Luis Alberto Tehuatlie recibiera el golpe en el cráneo que lo mató diez días después.
- Yo les dije: no tengo miedo porque ni vi cómo fue.
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Félix no se resistió a la aprehensión, pero Antonio sí. Los policías estatales lo golpearon de manera brutal en las piernas.
Para Félix esa fue una de las causas por las que el 3 de febrero pasado don Antonio falleció. Era trabajador de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), se subió a arreglar una luminaria pero las piernas le fallaron y no se pudo detener.
La familia de Antonio está segura que su muerte fue una secuela de los 27 días que estuvo en prisión, porque se deprimió mucho, tuvo crisis nerviosas y depresión. Félix dijo que Sergio también tuvo secuelas, padece ahora diabetes del miedo que les metieron en el cuerpo.
- Yo creo que nos querían desaparecer, si no fuera porque apareció la abogada no sé qué hubiera pasado.
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Después de su arresto, Félix y sus tres vecinos pasaron tres días en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), donde los siguieron golpeando. Fue hasta que Reyna Pérez, hija de Santiago, solicitó que los trasladaron al penal de San Pedro Cholula.
A Félix, Antonio, Sergio y Santiago se les imputó el delito de tentativa de homicidio por la muerte de José Luis Alberto. También motín, desobediencia y resistencia de particulares, delitos cometidos contra funcionarios públicos, privación ilegal de la libertad, lesiones dolosas y daño en propiedad ajena doloso.
En el Centro de Reinserción Social (Cereso) dormían en un cuarto con 30 personas. Ya en prisión llegó personal de la Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHE) y ahí Félix les pidió una biblia para rezar.
En la noche se juntaban los cuatro para orar en su celda, otros internos se les unían y desde las rejas los custodios los fustigaban.
Incluso en la prisión festejaron el 25 de julio el cumpleaños de Santiago, comerciante y padre de familia. Santiago estaba a un costado de la autopista Puebla-Atlixco cuando comenzó la manifestación de pobladores, sólo veía nunca participó.
Félix Montes aseguró que nada más cuando el abogado Raúl Rodríguez de la Fuente los visitaba, los custodios los dejaban de molestar. Poco antes del 2 de agosto, cuando salieron de prisión, recibieron una última amenaza.
- Nos dijeron: malditos, ya se van, no se la van a acabar.
Los cuatro pobladores lograron su libertad gracias a que Rodríguez de la Fuente demostró que fueron arrestados a las 14:45 horas del 9 de julio y que la lesión a José Luis fue causada hasta después de las 15:00 horas. Tuvieron que pagar además una fianza de 10 mil pesos.
Félix aún tiene que ir a firmar cada lunes a Cholula, pesan sobre él los delitos de ataques a las vías de comunicación y a la seguridad en los medios de transporte. El próximo 28 de octubre habrá una audiencia y espera que allí se resuelva su situación de manera definitiva.
Aunque lo que vivió en la cárcel, lo que les hicieron el 9 de julio no tuvo justificación ni razón, Félix Montes prefiere mirar hacia delante.
- Ya para delante, porque cuando me acuerdo me dan ganas de tomar no sé qué.
Félix padeció una fuerte depresión tras su encierro. Hugo Jiménez Varela –quien recibió un golpe en el ojo- y él tomaron por un mes seguido para olvidar, pero en el alcohol no estaba la respuesta.
Hugo comentó que después de la represión del 9 de julio hubo una junta de afectados, allí todos limaron asperezas. Los lesionados y los presos de Chalchihuapan se unieron, todo el pueblo se unió con la desgracia.
- Nos juntamos y hablamos. Si este pueblo antes estaba desintegrado, ahora está unido.
Los lesionados -Hugo Jiménez, que recibió un impacto en el ojo; Martín Romero, que recibió un impacto en la mandíbula; Vicente Tecalero, lesionado en la cabeza; Gilberto Varela, que perdió dos dedos de la mano derecha y Filemón Pacio con un golpe de un cilindro en el costado derecho- y también los detenidos -Félix Montes, Sergio Jiménez y Santiago Pérez- se dicen hermanos.
Félix aseguró que ahora mucha más gente lo saluda en la calle, hasta preparan un nuevo festejo para Santiago pero ahora libres y unidos.