Jueves, 10 De Septiembre De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Los docentes y el ABC de las emociones

No existe política educativa que atienda la salud mental y el bienestar socioemocional de docentes

María Teresa Galicia Cordero

Doctora en Educación. Consultora internacional en proyectos formativos, investigadora social, formadora de docentes e impulsora permanente de procesos de construcción de ciudadanía con organizaciones sociales. Diseñadora y asesora de cursos, talleres y diplomados presenciales y en línea. Articulista en diferentes medios.

Jueves, Septiembre 10, 2026

La estrategia nacional de salud mental "El ABC de las emociones" ha sido implementada en este ciclo escolar 2026-202. Esta estrategia tiene como propósito atender la salud mental y el bienestar socioemocional de las y los alumnos entre los 14 y los 18 años de edad, su enfoque es preventivo, comunitario y territorial manteniendo en las escuelas (tercero de secundaria y bachillerato) un espacio de intervención y participación colectiva de los jóvenes, docentes y familias.

Dentro de la dinámica escolar, se destina una hora a la semana para dialogar sobre el bienestar socioemocional, con apoyo de materiales (guías) destinadas a los alumnos, docentes y padres de familia, con una línea telefónica denominada Línea de la Vida disponible las 24 horas y con una plataforma institucional donde se puede consultar el material relacionado.

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Si bien se reconoce que es una estrategia necesaria, creo que es insuficiente y compleja de implementar, ya que es necesario profundizar y abordar esta problemática desde un enfoque interdisciplinario e integral, analizando sus múltiples causas y consecuencias. Aunque la estrategia podría ser valiosa, cabe preguntarse si su implementación será efectiva cuando buena parte de las propuestas educativas se convierte en un espacio de burocratización, entrega de evidencias y una carga más de tipo administrativa para los docentes.  

Es un hecho que actualmente existen graves consecuencias en el desarrollo socioemocional, el rendimiento académico y la salud mental de niños, adolescentes y jóvenes, por lo que asignar una hora a la semana en las escuelas, sin apoyo de especialistas, sin formación docente y sin acompañamiento permanente solo se vuelve, una vez más, en un discurso sin objetivos claros que deja a las y los maestros y directores solos para enfrentar como puedan esta compleja y creciente situación.

Otro aspecto a considerar es si la escuela puede arreglar todo lo que la sociedad, muchas familias y las redes sociales se encargan de minimizar, el aula se ha convertido poco a poco en un escenario de gestión de crisis emocional ante la ausencia de límites, de afecto y de comunicación en el hogar y de una sociedad individualista que poco hace para acompañar los procesos formativos de la niñez y juventud.

¿Por qué no se permiten pensar los decisores de la política pública, las autoridades y las familias   que no podemos seguir igual, que debemos analizar profundamente lo que está sucediendo hoy y actuar en consecuencia? Una de los elementos fundamentales en el éxito de su implementación es la figura del docente, datos actuales estiman que uno de cada dos docentes sufre síntomas de agotamiento emocional recurrente, lo que afecta su capacidad de respuesta a las demandas del aula (OCDE, 2025).

Además, más de 20 millones de maestros en ejercicio han reportado una caída brusca en su motivación profesional en los últimos cinco años (UNESCO, 2021). Por ende, alrededor de un 38% de los educadores están considerando abandonar la profesión, poniendo en riesgo la estabilidad de los sistemas educativos y la continuidad de los aprendizajes escolares (UNESCO, 2021; TTF, 2024).

De acuerdo con UNESCO (2025a), el tiempo semanal promedio que se dedica a las tareas administrativas no pedagógicas supera las 15 horas, lo que reduce el tiempo dedicado a la planeación y la reflexión sobre las mejoras. Más de 1,3 millones de estudiantes en la región adquieren conocimientos bajo la supervisión de docentes sin energía y desgastados. Esto limita la eficacia de la educación (UNESCO, 2025b).

La carencia de programas preventivos y de asistencia psicológica en contextos vulnerables hace la situación aún peor (OCDE, 2025), afectando el desarrollo socioemocional de los alumnos, que no cuentan con modelos de consuelo estabilizados (UNESCO, 2021; TTF, 2024). Por lo que se vuelve urgente implementar políticas de bienestar docente, promover estrategias de autocuidado institucional y desarrollar sistemas de acompañamiento psicoeducativo que garanticen una educación básica más humana y eficaz (UNESCO, 2021).

En México, también se ha realizado investigación educativa sobre los docentes, varios estudios, como el de los hermanos Marroquí (2026), analizan el síndrome de burnout en docentes de educación básica entre 2019 y 2025, mediante una revisión de literatura de 20 artículos indexados en Scopus y SciELO. Los resultados evidencian que el agotamiento emocional, la despersonalización y la baja realización personal se asocian a la sobrecarga laboral, la precariedad institucional y la falta de reconocimiento profesional. Además, el bienestar psicológico, la resiliencia y la autoeficacia actúan como factores protectores, siendo crucial fortalecer el apoyo institucional y las políticas de salud mental de los docentes.

Me pregunto si lanzar una estrategia de este tipo, solo incluyó  una planeación en el escritorio o es una ocurrencia política, sin tomar en cuenta que los docentes también requieren del  ABC de las emociones, porque pareciera que el docente es un náufrago en un sistema educativo al que solo parece importar  las evaluaciones, las planeaciones, los concursos  y las entregas de evidencias y que además, les indica  que  atiendan  la contención de conductas desbordadas de los NNA y jóvenes   hasta convertirlos  en un psicólogo de emergencia, cuando ellos no son atendidos en este aspecto, crucial para su desempeño profesional.  Como se lee en los materiales de apoyo “cuidarse es un acto colectivo”, cabe preguntarse ¿quién cuida a nuestros maestros y maestras?

Referencias
https://abcdelasemociones.sep.gob.mx/
MARROQUIN-ALFARO, Anali R., MARROQUIN-ALFARO, Angel J., & MARROQUIN-ALFARO, Juan F. (2026). Síndrome de burnout en docentes de educación básica: una revisión de literatura sobre bienestar y salud mental. Revista Espacios47 (1), 321-333. Publicación electrónica 28 de febrero de 2026. https://doi.org/10.48082/espacios-a26v47n01r07
OCDE. (2025). OECD Teaching Compass: Reimagining Teachers as Agents of Curriculum Change
TTF. (2024). Benchmark as of International Task Force on Teachers for Education 2030https://core.unesco.org/en/project/474GLO1004 
UNESCO. (2021). International Institute for Capacity Building in Africa. UNESCO IICBA. https://www.iicba.unesco.org/en/node/133
UNESCO. (2022). Global report on teachers Addressing teacher shortageshttp://www.unesco.org/open-access/terms-use-ccbysa-en
UNESCO. (2025a). Informe mundial sobre el personal docente: afrontar la escasez de docentes y transformar la profesión. En Informe mundial sobre el personal docente: afrontar la escasez de docentes y transformar la profesión. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. DOI: 10.54675/dmnb3339
UNESCO. (2025b). Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2025: edición regional sobre liderazgo en la educación, América Latina: liderar para la democracia. En Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2025: edición regional sobre liderazgo en la educación, América Latina: liderar para la democracia. GEM Report unesco. DOI: 10.54676/fkza2207
UNESCO, & TTF. (2024, marzo 22). IICBA at CIES: Teacher Burnout and the Importance of Mental Health and Psycho-social Support in Africahttps://www.iicba.unesco.org/en/node/133 

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