Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Diario de trabajo: “El cautivo”, de Amenábar a Cervantes

En el filme contrastan elementos extraídos de la obra cervantina, lejos de un ejercicio histórico

Juan Carlos Canales

Es profesor jubilado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP). Por más de veinte años condujo el programa radiofónico El territorio del nómada.

 
 
 

Martes, Enero 27, 2026

Porque no hay en la tierra,  
conforme a mi parecer,
contento que se iguale a
alcanzar la libertad    
perdida.

Cervantes

I
Al menos, debo agradecerle al cineasta hispano-chileno haberme devuelto a los tres capítulos que Cervantes dedica a la historia del cautivo en “El ingenioso Hidalgo…”.

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II
Desde luego estamos muy lejos de un filme que intente apegarse al relato cervantino, o a un ejercicio histórico. En ello radica su mayor fortuna y, también su mayor debilidad. Aun así, la película presentada en Netflix, vale la pena verse.

III
En el filme  contrastan los elementos extraídos de la obra cervantina en su conjunto, como la permanente problematización de la tensión entre literatura y realidad, la verosimilitud que el Renacimiento actualiza a partir de la lectura de la Poética de Aristóteles, y, desde luego, la posibilidad de entender la novela como obra abierta, y su condición virtual y relativa, a la par de una bien simulada simpatía de Cervantes por algunos personajes musulmanes, empezando por Cide Hamete Benengeli, doble de Cervantes  y autor, a su vez de El Quijote... La polifonía de voces que ocurre en la novela es señal de su modernidad, al relativizar la propiedad de una única autoridad narrativa.

IV
Frente a ello, demerita el tratarse de una producción pensada y realizada para el espectador de hoy que reproduce, con mucho, la dualidad con la que se ha representado  Oriente a lo largo del imaginario  de Occidente (véase al respecto Orientalismo, de E. Said). Pienso, en especial, en la violencia hermenéutica o en esa dosis que toda empresa “cultural” exige de truculencia sexual y exotismo para hacer vendible el producto.

V
Independientemente de la dificultad de sostener la tesis sobre  la posible homosexualidad de Cervantes en Argel  (una homosexualidad ocasional para recurrir a Freud) “El cautivo” idealiza la flexibilidad de la vida sexual en la cultura islámica; que si bien tuvo una visión distinta sobre el cuerpo y la sexualidad que la cultura cristiana, tampoco fue permisiva a cualquier práctica como lo desarrolla la película. A este respecto, me remito al prólogo de  Un Kama Sutra Español de Luce López Baralt y a los trabajos sobre el tema de Juan Goytisolo.

VI
Algo tenemos que subrayar de la obra cervantina en su conjunto, y es que su “ejemplaridad” no solo se refiere al retrato, sin maniqueísmo, de algunos tipos psicológicos y tipos históricos (también podríamos señalar que junto a Shakespeare, Cervantes es el otro inventor de la subjetividad moderna)  sino al carácter experimental de su apuesta estructural. En especial, El ingenioso hidalgo… es un despliegue magistral de las posibilidades narrativas que ofrece la novela. Los capítulos dedicados al cautiverio (39, 40 y 41) son un ejemplo de la exploración cervantina, por eso que a partir de Kristeva se denomina intertextualidad y, antes, con Bajtín, dialogismo

VII
Al mismo tiempo, hay que destacar la voluntad de Cervantes por dialogar con su tiempo -la edad conflictiva de la que habla Américo Castro- y sortear las dificultades que la Inquisición le imponía, colando a trasmano el humanismo erasmista que corría por la península y por  Alcalá de Henares, y le permitía una posición  distinta a los valores de la vieja cristiandad. Destaco, en particular, la problematización que hace de la libertad, como libre albedrío (la novela de los pastores) o la libertad “política” en “El cautivo”. Todavía más, el suicidio es una elección personal de la que nadie más que el que levanta la mano contra sí mismo es responsable

VIII
Amén de su posible condición judía y de cristiano nuevo, hay que destacar la simpatía y la tolerancia de Cervantes por esas minorías que emplaza su obra, aún por el caso de la conversión  y doble fe.

IX
Casi no he hablado en concreto de la película. Esta me ha servido para adentrarme en algunos temas cervantinos. Es obvio que la cinta de Amenábar responde con mucho a la espectacularidad del cine comercial y a los arquetipos fácilmente digeribles de ese, pero el colorido de la obra y las actuaciones, en especial, la de personajes aparentemente secundarios, es algo que debemos agradecer.

Y es que posiblemente esa sea otra virtud del filme: las características de una época que se cuelan a través de esos personajes. La misma idea de pensar en Bajá de Argel como ese escucha que interviene, cuestiona y modifica los relatos cervantinos o el ritual de sobrevivencia de los cautivos a partir de las historias contadas por el joven Cervantes, nos remite a la tensión entre oralidad y escritura propia del estilo cervantino y de una era que es modificada por la invención de la imprenta.

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