Como lo adelanté en este espacio el 2 de enero del año en curso, las denuncias por extorsión en sus modalidades telefónica y presencial también conocida como cobro de piso, representan apenas 0.17% de las que se cometen cada año en el país de acuerdo al INEGI y el Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Este patrón se ha mantenido casi sin cambios entre 2016 y 2023 en cifras anualizadas. La correspondiente a 2024 estará disponible hasta septiembre de 2025, cuando el INEGI difunda los resultados de la ENVIPE 2025.
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En razón de lo anterior la cifra negra (delitos no denunciados) del delito de extorsión se ubicó en torno al 99.83 por ciento, siendo uno de los ilícitos que prácticamente no se denuncian ante el Ministerio Público por diversas causas, entre ellas el temor de que los extorsionadores se enteren de que la víctima ha establecido contacto con las autoridades, la lentitud para tomar la declaración de la víctima y el hecho de tener que ratificar la denuncia, así como la falta de confianza en el MP y las policías, el reducido estado de fuerza de este tipo de servidores públicos, que dicho sea de paso son responsables de la persecución del delito en el proceso penal.
Si nos circunscribimos únicamente a los casos de extorsión que fueron hechos del conocimiento de las Fiscalías Generales Justicia de los estados, equivalentes a 2 de cada 10 mil que se cometen, estos se incrementaron en un 57.5% entre 2018 y 2024 en términos de víctimas y 52.3% en Carpetas de Investigación de acuerdo al SNSP. Esta comparación obedece a que 2018 fue el último año del expresidente Peña Nieto y 2024 es el más reciente con cifras anualizadas, además de que fue el último que gobernó la mayor parte el expresidente López Obrador.
Pero si tomamos en cuenta solo el periodo de enero-mayo de 2019 y lo comparamos con el mismo lapso de 2025, como lo informó el gobierno federal el pasado 10 de junio del presente año, el incremento es de únicamente el 26.7% sin precisar que fue en número de víctimas o Carpetas de Investigación; sin embargo este ejercicio de análisis está hecho a modo por tomar como línea base un año con cifras más altas como lo fue 2019 aunque sea el primero del sexenio de expresidente López Obrador y no tiene mucho sentido la comparación. Cabe aclarar que entre 2018 y 2019 la extorsión se incrementó en un 30% en términos de víctimas y de Carpetas de Investigación.
¿Que no era más fácil comparar los periodos enero-mayo de 2024 y enero-mayo de 2025? De esta forma el incremento sería de alrededor del 5% y no del 26.7% como el que expusieron en Palacio Nacional.
Pero más allá de andar buscando una mejor forma de decir que la extorsión ha subido, pero no tanto, este ilícito no bajará en el corto plazo por las razones siguientes:
- Bajos niveles de denuncia asociados a altos porcentajes de cifra negra.
- Dificultad para denunciar y probar el delito derivado de las fuertes cargas de trabajo del MP y escasez de agencias del MP especializadas en este delito.
- Falta de asesores en manejo de crisis y negociación para casos de secuestro y extorsión en varios estados de la República.
- Altos niveles de impunidad derivado de la falta de denuncia y capacidad de investigación en términos de capital humano, recursos financieros y técnicos.
- Dedicarse a la extorsión implica menos riesgo e inversión que el secuestro, ya que no requiere de casas de seguridad y personas que cuiden a la víctima durante el cautiverio. Lo más recurrente en la actualidad son los secuestros “virtuales” que no son más que una variante de la extorsión, pero que puede ser altamente redituable comparado con los secuestros reales.
- Penalidades más bajas respecto del secuestro por si llegaran a ser detenidos.
Es más difícil probar la extorsión que otros delitos de alto impacto sobre todo cuando se realiza vía telefónica y se paga por medio de depósitos en tiendas de conveniencia y bancos vinculados a cadenas de tiendas de autoservicio
Los secuestradores han migrado a este delito apostando a menores montos, pero más numerosos por ser menos difíciles de ejecutar, por lo que pueden realizar varios en un día.
Por lo que respecta al estado de Puebla la incidencia de extorsión aumentó en una mayor proporción entre los periodos enero-mayo de 2024 y enero-mayo de 2025, siendo este del orden del 111%, es decir una situación más complicada que a nivel nacional.
Las razones de su incremento son similares a las mencionadas en párrafos anteriores, la ventaja es que la administración es nueva y ha prometido que dará resultados.