En el apasionante mundo del deporte de raqueta existe una amplia variedad de ritmos y estilos en el que todas las edades y gustos están contenidos. Recientemente algunos clubes de nuestra ciudad han empezado a ofrecer espacios para practicar una modalidad de juego que está ganando terreno y que ofrece una experiencia distinta en las canchas. Es por ello que en esta entrega compartiré con ustedes mi experiencia, es decir la de Eduardo Tovilla como jugador respecto a esta variante de juego.
El pickleball fue creado a mediados de los sesenta, pero es en la última década que he notado el aumento en su popularidad. En Canadá, donde tuve la oportunidad de vivir, este es un deporte que se juega casi a la par que el tenis.
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Se trata de un juego de raqueta para dos o cuatro jugadores, que combina algunos elementos del tenis, el tenis de mesa y el pádel.
Es justamente con el pádel que las personas suelen comparar el pickleball, pero, ¿cuáles son sus similitudes y sus diferencias? A continuación, te explicaré, punto a punto, de qué se trata este deporte para al final darte mi conclusión y decirte cuál de los dos me gusta más y por qué.
Raqueta y pelota
La raqueta es sumamente ligera y delgada, no pesa casi nada. En las tiendas deportivas de Vancouver hay un espacio exclusivo para venta de artículos de pickleball, entre ellos puedes encontrar raquetas de varias marcas y el precio máximo de estas puede ser de hasta 250 dólares canadienses.
Cancha
La cancha de pickleball es muy similar a la del tenis, solamente se agrega un espacio al que llaman “cocina”, el cual está pegado a la red de ambos lados y está prohibido pisarlo. El jugador debe estar detrás de la línea que limita la “cocina” y únicamente puede entrar cuando la pelota bota en ese espacio, es decir, puede brincar sobre esta área, siempre y cuando salga y caiga fuera de ella.
Movilidad y sin vidrios
La cancha es abierta, no hay vidrios, lo que provoca que gran parte del punto se concentre en la volea, es decir, en la red y la velocidad de la bola; esto hace al juego mucho más lineal. Los diferentes efectos que puedes ponerle a la pelota para ganar posición son fundamentales, desde el saque hasta la definición de un punto.
Pareja y conteo de puntos
En mi opinión, insisto, la de Eduardo Tovilla en lo personal, al ser una cancha tan chica, se vuelve incómoda e injusta la intromisión de uno de los dos jugadores en el espacio del otro. Tomando esto en cuenta, es muy complicado mover o cambiar el juego al jugador más débil.
En cuanto al conteo de puntos, ¡es lo más complicado y aburrido que he visto en mi vida! Generalmente se juega al mejor de tres juegos, con cada juego jugado hasta 11 puntos. Sin embargo, un equipo debe ganar por lo menos dos puntos. En competiciones formales, los juegos pueden jugarse hasta 15 o 21 puntos.
Sólo el lado que sirve puede anotar. Esto significa que, si el lado receptor gana el rally, no gana un punto, sino el derecho a servir. En los juegos de dobles, ambos miembros de un equipo sirven antes de que el servicio pase al otro equipo, excepto al inicio del juego, donde sólo un jugador del equipo inicial sirve.
Todo esto se vuelve más complejo porque la puntuación se anuncia en tres números: el puntaje del servidor, el puntaje del receptor y, en dobles, un número que indica si es el primer o segundo servidor del equipo.
La verdad es que cuando jugaba con personas poco familiarizadas con este deporte, preferíamos recurrir al conteo del tenis y del pádel.
Jugadores y crecimiento
Este punto es muy importante y en otra entrada daré mi opinión, esta vez la de Eduardo Tovilla como empresario del deporte, de lo que ahora tendría que hacer la comunidad del pádel en México con respecto al pickleball, pero por el momento me limitaré a decir que este surge para dar una nueva opción a jugadores que inician pues, al ser un juego relativamente nuevo, todos empezamos de cero y mejoramos de forma más o menos pareja, por lo menos en el ámbito local.
Sin embargo, es un deporte que se juega desde hace varias décadas en otros puntos del globo, por lo que ya hay jugadores en un excelente nivel en varios países, donde el circuito de jugadores es más competitivo y más exigente.
En cuanto al crecimiento, en mi opinión, el pickleball tiene más potencial de expansión que el pádel, precisamente porque hay más jugadores de diferentes países, lo que le proporciona una escena más competitiva.
Conclusión
Jugar pickleball es divertido, pero la realidad es que, cuando ya jugaste al pádel, notas enseguida el contraste con el primero. Tener vidrios, jugar con la reja, volear, hacer saques locos y meter globos hacen del pádel un deporte de raqueta dinámico, divertido y con muchas variantes; por lo menos para mí, algo insuperable.
He jugado ambos juegos y, a mis 54 años, considero que tanto el pádel como el pickleball tienen sus propios encantos y desafíos. El pickleball es un buen deporte para personas mayores por su movilidad más pausada, pero la gente joven seguirá prefiriendo el pádel, al menos eso he visto desde mi trinchera como jugador y empresario del deporte.
Ahora, en Puebla, hay clubes que mezclan ambas disciplinas o clubes de sólo pickleball, por lo que te invito a que juegues ambos y saques tus propias conclusiones.