Reciban todos mis amables lectores y lectoras un cordial saludo. Con esta entrega retomo mis colaboraciones en e-consulta a quienes agradezco nuevamente la oportunidad de crear espacios de opinión y análisis.
La pedagogía hospitalaria tuvo sus orígenes en Europa a finales del siglo pasado en Ginebra, Suiza, en donde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó en 1951 los diez derechos fundamentales del niño hospitalizado, resaltando la urgencia de contar con un esquema de cuidados y educación especiales para las niñas, niños y adolescentes (NNyA) que se encuentran en esta situación.
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En América Latina este enfoque se empezó a gestar en el siglo XXI siendo su principal objetivo desarrollar procesos de enseñanza-aprendizaje de los estudiantes menores de edad en los hospitales. En nuestro país se ha desarrollado como política pública desde la colaboración de la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación Pública; es un modelo que se encuentra en construcción.
En México, si bien opera con algunas bases legales a nivel federal y cuenta con convenios para su funcionamiento, en los estados no tiene el andamiaje jurídico que les permita a las y los docentes que laboran en los hospitales contar con las herramientas para desarrollar su función y que esta sea reconocida. Algunos hospitales privados ofrecen este enfoque, brindando seguimiento curricular para evitar el rezago escolar.
Dentro de los derechos humanos tenemos el “derecho a la educación”, que va más allá de que las personas gocen de la posibilidad de contar con algún tipo de instrucción o formación formal en las aulas.
Según Ligia Bolívar (2000), “el derecho a la educación es el único que se le otorga una finalidad”, de acuerdo al texto del artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), en donde se estipula que la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales. Es decir, que posee implicaciones para el goce y disfrute de los demás derechos.
La pedagogía hospitalaria tiene la finalidad de que los niños y niñas que se encuentran hospitalizados puedan seguir cursando sus estudios, desde el nivel preescolar al nivel secundaria y así se garantice su derecho a la salud con una metodología multigrado y de aprendizaje situado.
En México como política pública tiene sus antecedentes en el año de 2005 con el “Programa Sigamos Aprendiendo… en el hospital”, implementado por el sector salud para ofrecer educación a las niñas, niños y adolescentes que vivían con enfermedades crónicas. Más adelante se desarrolló el programa “Tu escuela en el hospital” y contaba en el 2017 con treinta y dos aulas equipadas con recursos didácticos, bibliográficos y tecnológicos; así como con docentes calificados, contribuyendo a los procesos de aprendizaje de los alumnos que se encuentran internados o en tratamientos médicos prolongados.
A nivel federal en julio del s2023, la Secretaría de Educación Pública y la a Secretaría de Salud, a través del Instituto Nacional de Rehabilitación “Luis Guillermo Ibarra Ibarra”, firmaron un convenio de colaboración para la puesta en marcha del Aula Hospitalaria y Aula Virtual, retomando así este programa luego de la pandemia por el Covid.
En el estado de Puebla también funciona este esquema de las aulas hospitalarias, donde docentes de educación preescolar están trabajando en el Hospital del Niño Poblano, y depende de la Dirección de Educación Preescolar de la Secretaría de Educación del gobierno del estado.
Con estos esquemas para llevar la educación a las aulas en los hospitales o crear espacios para que los niños, niñas y adolescentes se sigan preparando, se persigue que además de garantizar el derecho a la salud, se mejore la calidad de vida de las personas, se fortalezca la equidad, que vivan sin discriminación y exista una educación inclusiva.
Considero que es muy relevante que esta pedagogía hospitalaria se fortalezca y se consolide como una política pública. Sin duda las y los docentes que están laborando en estas aulas realizan un gran trabajo, por ello es necesario visibilizar los procesos que atraviesan docentes y aprendientes en estos espacios.
Se requiere también un andamiaje legal para que, desde la federación y las entidades federativas puedan operar estas aulas hospitalarias, se le dé continuidad y en verdad se apoye a la población que se encuentra cursando su educación básica y por razones de enfermedad están hospitalizados. Además de construir y dotar planteles educativos en los hospitales y capacitar a los docentes.
Es importante garantizar el disfrute del derecho a la educación de las niñas, niños y adolescentes que están atravesando por una enfermedad que les exige estar hospitalizados. Todas y todos hemos tenido a un menor de edad cercano que ha estado en estas circunstancias; hemos acompañado a sus padres, madres y familiares en su batalla por recuperar la salud. Estamos frente a un programa necesario en el tema educativo y de salud, pero sobre todo de calidez y buen trato con estos pequeños.
¿Ustedes ya conocían el funcionamiento de estas aulas hospitalarias?
Referencias
Bolívar, Ligia. (2010) “El Derecho a la Educación. Revista Interamericana de Derechos Humanos".
Objetivos y Antecedentes del Programa Pedagogía Hospitalaria
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