La cuaresma mexicana se singulariza también por sus ingestas lectoras. Un torrente avasallador de ferias de libros recorren el territorio nacional en busca de ávidos lectores, como ocurre en semejanzas entre Puebla y Yucatán, donde acudo a presentar primicias editoriales.
Los designios de las minorías poblanas
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El próximo miércoles 20 de marzo se presentará el libro El patriotismo constitucional, de mi autoría en el marco de la Feria Nacional del Libro BUAP cuya sede es el Edificio Carolino.
En un examen provocador se ofertan los comentarios del maestro Francisco Javier Muñoz, un mentor de generaciones que labraron el corazón de identidad carolina, son razones que dan cuenta de la raíz progenie universitaria que envuelve el ensayo encauzado a revisar críticamente la complejidad del sentimiento de patria en las presente generaciones de ciudadanos mexicanos.
Entre los factores que contribuyen a la nebulosa que rodea al patriotismo se ubica la identidad de la nacionalidad impactada por la migración y las reformas obligadas para conservar los derechos que entraña como compromiso del Estado a mantener los derechos constitucionales a los migrantes como desplazados forzados.
En el segundo bloque de efectos sobre la nacionalidad se ubica el Tratado de Libre Comercio, T-MEC, que han determinado el sentido y carácter del desarrollo del mercado, con resultados sobre el nivel de bienestar social de la población.
El desplazamiento forzado de la población ha generado una reubicación de alrededor de 40 millones de mexicanos que viven principalmente en Norteamérica, cuyos derechos como nacionales han sido reconocidos por las reformas de la ‘no pérdida de nacionalidad’ en la reforma constitucional del artículo 30, del 21 de mayo de 2021.
En tal virtud, México es una nación transterritorial, cuya población se encuentra distribuida dentro y fuera del territorio nacional. En tal razón se implican problemas de reconocer derechos y preservar reservas por consideraciones de seguridad nacional, así como reconocer problemas de la preservación de lealtades de nación en caso de conflictos.
Mientras los problemas derivados del T-MEC se plantean a partir de un tratado arancelario o de comercio, cuya finalidad debería convertirse en herramienta de expansión de bienestar y cooperación más allá de su ordenación del tráfico de bienes y servicio con exclusión de la movilidad de personas.
En tanto que la economía europea de la post guerra se integró a partir de un tratado comercial del acero y carbón entre Francia y Alemania hasta llegar en formas de integración progresiva a incorporar 29 naciones al formar una federación continental, lo que permitió superar los asuntos de migración interna; sin embargo, prevalecen los de seguridad como lo registra la guerra en Ucrania.
Un asunto central en el debate del desarrollo comercial, además que solo sirve de contención regulatoria a favor de la desigualdad asimétrica, como se ilustra entre sus orígenes al ofrecer que se llegaría a niveles de bienestar similares a Puerto Rico, cuando en la actualidad se registran imágenes temerarias similares a la decadencia en Haití como reflejo de un futuro incierto.
El hecho es que los convenios internacionales que afectan el futuro de la nación deben ser sujetos de referéndum aprobatorio del soberano de la nación, cuya esencia constitucional es el pueblo.
El patriotismo constitucional tiene como referente de identidad la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuyo desarrollo histórico es revelador de la formación multiperíodica de la Nación a través de las diversas etapas que encierran los conflictos superados para conseguir las libertades y responsabilidades en la construcción del hogar social de los mexicanos.
El patriotismo constitucional es la clave para encender de nueva cuenta la luz de esperanza para ordenar sistemáticamente el fervor de la conciencia social para enfrentar los retos internos y del exterior, en busca de una forma de vida superior.
Los argumentos de la mayoría desde Yucatán
La participación de este escribidor, el 13 de marzo actual, en el escenario de la Feria Internacional de Lectura de Yucatán organizada por la Universidad Autónoma de Yucatán, fue en torno dentro del Coloquio de las Visiones sobre Felipe Carrillo Puerto.
El evento revistió singular importancia por tratarse del año destinado a conmemorar su memoria en razón de su muerte ocasionada por sus causas revolucionarias, por grupos antagónicos a su lucha de emancipación social, ocurrida precisamente hace un siglo.
A pesar de su injusta inmolación, las ideas de Carrillo Puerto prevalecen en el debate y su acción política aun sigue siendo reconocida por su apoyo a los campesinos e indígenas como entidades sociales del amplio espectro popular.
Es oportuno mencionar al Congreso del Estado de Yucatán (1925) lo nombró “Benemérito del Estado” y en 1938 lo vinculó a clase obrera como “Benemérito del proletariado”; (¡), así también se le concibe “como un revolucionario” (Raúl Vela 2010), al promover las reformas que generó la nueva sociedad provenientes de su ruptura histórica.
Es hora de dimensionar su obra cuyos logros reclaman el sitial que merece el distinguido mexicano.
Es posible descubrir prendas civiles que honran su grandeza, como la de visionario humanista al promover reformas que tardarían décadas en emprenderse en México, tales como el combate al analfabetismo y el abierto apoyo al feminismo.
Es importante evocar la historia del hijo de Motul por diversas razones, entre ellas por los vínculos y experiencias que tuvo en la relación con Zapata, del que derivó un agrarismo adaptado al sistema de plantaciones, agrícola exportador, por medio del cual se mantienen las unidades de producción a la vez que se libera los labriegos al dotarlos de parcelas para su subsistencia.
Hay que subrayar el modelo agrícola en el tiempo y circunstancias históricas al visibilizar la ruptura de las relaciones de esclavitud predominantes hasta ese entonces, que permiten reconocerlo como “libertador de esclavos”, una dimensión superior de su obra política.
Además de sobresalir su visión universal en su identidad latinoamericana o mesoamericana, por una parte, su pensamiento socialista lo sitúa ante de la ideología del constitucionalista social como un impulsor de la reforma socialista.
El Partido Socialista del Sureste es el gran impulsor de las ligas de resistencia con su particular diseño de identidad local a diferencia de otras entidades donde destaca la razón laboral, obrera o campesina. Un socialismo que mantenía su autonomía, y a la vez mantenía su solidaridad con otras fuerzas laborales.
Como también se distingue por su capacidad de entendimiento y trato a partir de la génesis de la universidad yucateca que se entiende sobre tres ejes: a. Por la visión liberal progresista del Instituto Literario Juarista de fines del siglo XIX, por la incorporación de los anhelos que inspiraban la Revolución Mexicana y por el movimiento autonomista universitario latinoamericano,
La Universidad Nacional del Sureste emergió entonces desde la plataforma visionaria del pensamiento latinoamericano, conjuntando un proyecto sensible de transformación educativa donde las ciencias y artes son aportaciones del y para el hombre.
Mandatos constitucionales
La grandeza de la obra de Felipe Carrillo Puerto se extiende como un paradigma de libertador de pueblos originarios, e impulsor de las reformas de conocimientos humanísticos y científicos al modernizar la Universidad dotándola de una conciencia de identidad cultural latinoamericana. El hombre rebelde que inspiro la inconformidad de superar la condición humana del hombre.
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