Se llevan a cabo las actividades de la sexta edición de la Escuela Complutense Latinoamericana en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Es un proyecto conjunto entre la universidad pública del Estado y la Universidad Complutense de Madrid.
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Consiste en una serie de cursos sobre diversas temáticas que se imparten a estudiantes mexicanos e internacionales durante dos semanas. Hay cursos sobre cooperación internacional, sobre derecho e inteligencia artificial, sobre salud o desarrollo sostenible.
Este ejercicio académico conjunto es un ejemplo de diplomacia ciudadana y diplomacia académica. Estas son modalidades de relaciones públicas internacionales que se dan en el marco de acuerdos y convenios entre diferentes países y que le otorgan a la diplomacia una vitalidad muy especial
La diplomacia ciudadana se refiere a la participación activa de la sociedad civil en asuntos relacionados con la política exterior y las relaciones internacionales de los países. Puede ser en la promoción de diversas actividades culturales, educativas, científicas, deportivas, artísticas, ambientalistas La diplomacia ciudadana juega un papel importante en la construcción de puentes entre las comunidades locales y la arena internacional, promoviendo un mayor entendimiento y cooperación entre diferentes actores en el ámbito global. Tarde o temprano, los órganos gubernamentales o las representaciones oficiales de los países entran en juego, pero buena parte de las relaciones se deben a contactos entre ciudadanos que promueven acercamientos de toda índole
Por su parte, la diplomacia académica se refiere a la utilización de la educación y la investigación como herramientas para promover la comprensión mutua, el intercambio cultural y la cooperación internacional entre diferentes países y comunidades. Esto puede involucrar a universidades públicas o privadas.
Implica el uso de la educación superior, la investigación y la colaboración académica como medio para fomentar la paz, el entendimiento y la resolución de conflictos a nivel global. Esta forma de diplomacia puede involucrar actividades como intercambios estudiantiles, programas de becas, conferencias y seminarios académicos internacionales, así como la colaboración en proyectos de investigación que aborden temas de interés común entre países.
Hay esquemas de cooperación entre las universidades que se formalizan mediante convenios muy específicos, por ejemplo, para el desarrollo de investigación de punta en un área determinada de la ciencia. Hay otros que se dan bajo el cobijo de los convenios “marco” que permiten aterrizar proyectos muy específicos o implementar algunos que incluso no se habían considerado.
Además, la diplomacia académica puede contribuir al desarrollo de redes internacionales de investigadores y expertos en diversos campos. La medicina y las ciencias exactas cuentan con infinidad de ejemplos de proyectos de este calibre.
La diplomacia académica logra promover el diálogo, el intercambio de ideas y el establecimiento de relaciones interculturales a través de la educación y la investigación. En el marco de las universidades, estos encuentros fomentan la comprensión de la diversidad y propician el diálogo intercultural. Esto contribuye a la construcción de puentes de entendimiento entre naciones y al fomento de la cooperación internacional en áreas como la ciencia, la tecnología, la cultura y otros campos de conocimiento.
La presencia de la Escuela Complutense Latinoamericana en la BUAP es, a la vez, diplomacia ciudadana y académica. Los cursos se imparten entre docentes de BUAP y de la Universidad Complutense. Y el prestigio de los cursos y los especialistas también ha convocado a varios estudiantes latinoamericanos que están ahora en Puebla aprovechando esta actividad académica. Se trata de un ejemplo de internacionalización y amistad que tiene en la academia y la investigación el pretexto perfecto para unir países y personas en un proyecto común.