La pregunta que todos nos hacemos es si después de las elecciones en el Estado de México y de Coahuila es: ¿se puede derrotar a Morena en el 2024? La respuesta es: Sí; esto basado no en una apreciación subjetiva. Esta respuesta se da después de realizar estudios estadísticos partiendo de estas elecciones y sumando los votos que recibió la coalición que encabezó el partido en el poder y los votos de la coalición de los partidos de oposición de estas dos elecciones, veamos el resultado:
Morena-PT-Verde: 3 548,410 votos
PAN-PRI-PRD 3 494,061 votos
Diferencia 54,349 votos 0.77%
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Las cosas ya empiezan a verse diferentes.
Hagamos ahora un ejercicio nacional considerando que hay un padrón en el país de 97.4 millones de electores. En los 22 estados gobernados por Morena hay 70.6 millones de electores y 26.8 en los 10 estados gobernados por el PAN-PRI-PRD-MC.
Aplicando los porcentajes que se tuvieron en el Estado de México para cada coalición, en los 22 estados gobernados por Morena y haciendo el mismo ejercicio de aplicar el porcentaje que tuvo cada coalición en los estados gobernados por la oposición, y considerando en ambos casos el porcentaje de abstención del Estado de México, en los estados gobernados por Morena y el mismo procedimiento para los estados gobernados por la oposición sobre la base de Coahuila, nos da el siguiente resultado:
Morena-PT-Verde 22.1 millones
Oposición 24.6 millones
(-) a favor de la oposición 2.5 millones
Este puede ser un escenario para el 2024.
No obstante, la contundente victoria de Morena y aliados en el Estado de México, contrastando ambas elecciones y elevándolas a nivel nacional, resulta ser que no le fue tan bien al partido en el poder utilizando este método.
Por lo anterior, me resulta extraño que tanto en el PAN, como en el PRI y también en el PRD, sus dirigencias nacionales no hayan tenido la oportunidad de realizar este análisis puro de estadística y al menos presentar un semblante diferente al que hemos visto en las ruedas de prensa conjuntas.
Por lo que Morena no debe cantar victoria y en la oposición, al revés, todavía no hemos sido derrotados.