El 15 de abril de 2026 en la Ciudad de México en la exclusiva zona de Polanco, la exreina de belleza, Carolina Flores Gómez, fue asesinada por su suegra de nombre Erika María, hecho que queda comprobado con un escalofriante video que forma parte de la carpeta de investigación.
La principal línea de trabajo apunta a un conflicto personal intenso y enfermizo entre la suegra y la nuera, motivado por la posesión de la figura del hijo/esposo. Se reporta que Erika María (suegra) mostraba un desprecio profundo hacia Carolina Flores, manifestando la frase: "Tú eres mío y ella no", dirigida a su hijo, Alejandro sugiriendo una rivalidad extrema por el amor y atención de este.
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Es muy probable que la homicida presente alteraciones en su salud mental y que posiblemente sean narcisismo maligno y psicopatía.
El femicidio de Edith Guadalupe Valdez Zaldívar ocurrido en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México el 15 de abril de 2026 (mismo día de Carolina Flores Gómez). En este caso Edith Guadalupe se presenta en un edificio en dicha alcaldía para una entrevista de trabajo a fin de realizar una actividad laboral donde le ofrecían un sueldo mensual de veinte mil pesos.
Por lo que ha trascendido en la carpeta de investigación tiene un altercado con el vigilante del edificio de nombre Juan Jesús, quien la somete, asesina y lleva el cuerpo en una bolsa negra en el estacionamiento del edificio y lo oculta debajo de un montículo de arena. El agresor actuó con violencia extrema, presuntamente atacando a la víctima con un objeto punzocortante (desarmador) en múltiples ocasiones dentro de la caseta de seguridad.
Es muy probable de confirmarse la hipótesis de la Fiscalía de que Juan Jesús sea el autor material del crimen, que padezca la enfermedad mental del trastorno explosivo intermitente.
Este 20 de abril de 2026. Un individuo de nombre Julio César realizó detonaciones de arma de fuego en la Pirámide de la Luna en Teotihuacán, este lugar prehispánico se ubica en el Estado de México a solo 42 kilómetros de la Ciudad de México. Mató a una turista de nacionalidad canadiense y dejó varios heridos para después desvivirse.
Este ataque armado ha sido calificado por las autoridades del Estado de México como un crimen de imitación o "copycat". Las investigaciones sugieren que el agresor con 27 años planeó el ataque inspirado por otras masacres históricas y actos violentos, buscando replicar hechos similares. Ahora bien, los especialistas señalan que Julio César probablemente padeció un severo trastorno mental con perfil psicopático y estaba desconectado de la realidad.
Estos tres acontecimientos tienen un común denominador, los probables homicidas realizaron estos terribles hechos alterados en su estado mental (AEM) que se manifiesta con trastornos cognitivos, de atención, de excitación o disminución de la conciencia, algo común en este tipo de delitos. Y si consideramos que aproximadamente el 30 por ciento de la población mexicana padece algún trastorno mental, esta hipótesis se puede comprobar.
En México los recursos destinados a su atención siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades de la población. Actualmente, el presupuesto para la salud mental representa el 1.3 por ciento del presupuesto total para salud. Mientras que la sugerencia de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para los países de ingresos medios es de 5 por ciento.
Con este dato se demuestra que México tendría que triplicar su gasto en salud mental para alcanzar los estándares recomendados. Además, en cuanto a recursos humanos, esta misma institución la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que haya al menos un psiquiatra o psicólogo clínico por cada 10,000 habitantes.
Sin embargo, en 2024, México contaba con 0.36 psiquiatras por cada 10,000 habitantes, menos de la mitad de lo sugerido. Este déficit de especialistas es uno de los mayores desafíos que enfrenta el sistema de salud mexicano, ya que provoca una sobrecarga en los servicios de salud mental y, en consecuencia, afecta negativamente la calidad de los tratamientos que los pacientes puedan recibir.
Concluyo que no se destinan los recursos para combatir estos padecimientos y por esta razón no se tienen a los médicos psiquiatras o psicólogos clínicos suficientes. Sugiero que después de estos sucesos, la salud mental en nuestro país debe ser considerada como un problema prioritario y en las políticas públicas destinar acciones y recursos para enfrentar este mal.