Opinión

¿Culpable o inocente de plagio?

Martes, Diciembre 27, 2022
Leer más sobre Norma Angélica Cuéllar
Las acusaciones contra la ministra Esquivel desnudan la práctica del plagio en las universidades
Periodista egresada de la UNAM, especializada en política, derechos humanos, religión y migración, con artículos publicados en revistas y diversos medios nacionales. Doctora en Sociología por el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP.     .
¿Culpable o inocente de plagio?

Como usted se habrá enterado desde el miércoles pasado, la Ministra Yasmín Esquivel se encuentra en el ojo del huracán porque una publicación denunció que su tesis de Licenciatura contiene plagio. La cosa no es menor si se toma en cuenta que Esquivel aspira a la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Algunos periódicos nacionales publicaron que la tesis de Esquivel es idéntica en alto grado a la del estudiante Edgar Ulises Báez, quien se graduó un año antes que ella. Las dos tesis, publicadas con el mismo título, tienen el mismo índice, los mismos párrafos de planteamiento del problema, además tienen las mismas gráficas y los textos son idénticos. Comparten, además, los mismos errores gramaticales.

Ante las notas en medios, el día de ayer la Ministra emitió un comunicado diciendo que presentó una denuncia ante la “Fiscalía correspondiente” por el supuesto plagio de su “proyecto de tesis”. Esquivel afirma que ella empezó a escribir su tesis dos años antes de publicarla, es decir, en 1985. Por tanto, un año antes de que se publicara el trabajo. Lo malo, es que los reporteros encontraron que hay otras siete tesis muy parecidas a la tesis original del estudiante Edgar Ulises Báez.

En fin…

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Lo que hay que reconocer es que el plagio es una práctica generalizada en México. Antes de que existieran los programas antiplagio, seguramente estudiantes y académicos copiaban párrafos y hojas enteras pensando que nadie los sorprendería.

Pero hoy con Turnitin, plag.es, copyleaks y demás aplicaciones, los estudiantes e investigadores le echan ganitas para que no se detecten sus copy-paste. Buscan sinónimos, parafrasean hojas enteras, copian ideas, hasta proponen categorías de análisis que son idénticas a otras, pero con otras palabras. Bueno, hay quienes copian estados del arte completos.

Casualmente, todo mundo cita los mismos párrafos de las extensas obras de Foucault, Marx, Hegel...

El tema da para mucho. Se me ocurre que la Universidad Nacional Autónoma de México, la UNAM y demás instituciones deberán entrarle a un gran debate sobre las carencias académicas de los chavos y hasta la pertinencia de las añoradas tesis. Hay carreras donde los estudiantes tienen otras habilidades y en realidad debían titularse con trabajos más sencillos.

Para acabarla de amolar, la nota de la denuncia del plagio salió de Latinus, la agencia que dirige Carlos Loret de Mola y donde tiene como colaboradores a priistas distinguidos, de acuerdo con una publicación de mi querido Álvaro Delgado.

No me cabe duda que revisar las tesis de equipos de aspirantes a puestos de representación será una buena arma política… hay mucho de dónde cortar.

Por lo pronto, la UNAM anunció una investigación sobre el caso específico de la Ministra y el Área de Bibliotecas respondió que hay un “alto nivel de coincidencias” entre su tesis y la del año anterior de Edgar Ulises Baéz. El Comité de Integridad Académica y Científicas de la FES Aragón va a ser la instancia encargada de analizar los trabajos y deliberar qué debe hacer la universidad. La sanción puede ir desde un apercibimiento público hasta la más extrema: la revocación del título de la Ministra.

Como verá, nuestra Máxima Casa de Estudios, de donde también soy digna egresada, la tiene difícil.

Le envío un gran abrazo de fin de año, les deseo lo mejor del mundo para el año que viene.

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