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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Tres postales universitarias

En las universidades del mundo hay una variedad de experiencias que vale la pena compartir y adaptar

Lorenzo Diaz Cruz

Doctor en Física (Universidad de Michigan). Premio Estatal Puebla de Ciencia y Tecnología (2009); ganador de la Medalla de la DPyC-SMF en 2023 por su trayectoria en Física de Altas Energías. Miembro del SNI, Nivel lll. Estudios en temas de educación en el Seminario CIDE-Yale de Alto Nivel (2016). 

Jueves, Agosto 4, 2022

Este verano he participado en algunas conferencias sobre Física de Partículas, que se han llevado a cabo en diversas instituciones del mundo. Además de la experiencia propiamente científica asociada con mis temas de investigación, estos eventos me han permitido mirar algunos aspectos de la vida universitaria local, una mirada quizás un tanto superficial, pero que puede valer la pena comentar.

Me he permitido presentar tres casos, mencionando algunos aspectos generales y resaltando alguna característica que llamó mi atención de cada una de ellas. El primer caso es la Universidad de Ioánina en Grecia, que llamaré la resistencia, por las razones que explicaré en seguida.  Luego comentaré algo de la vida del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares, el famoso CERN, que llamaremos la Universidad Tecnológica, y aunque oficialmente el CERN no es una universidad, en los hechos funciona como tal. Al final comentaremos el caso de la Universidad Carolina de Praga, nombre cercano a los orígenes de nuestra universidad en Puebla, que llamaremos la tradición.

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La Resistencia. La Universidad de Ioánina está situada en el centro-norte de Grecia. Es una universidad relativamente nueva, se fundó en 1964 como parte de la Universidad Aristotélica de Tesalónica y se convirtió en universidad independiente en 1970. Tiene más de 17.000 estudiantes y cuenta con 17 departamentos, entre ellos el de Física con grupos de investigación de muy buen nivel. El campus está situado a unos 5 km del centro de la ciudad, pero la ciudad cuenta con un buen sistema de transporte.

Los edificios de la universidad parecen un tanto descuidados, y de hecho algunas construcciones parecen una estación de trenes abandonada. Por todas las paredes hay grafitis, posters y propaganda política. La hierba se ha dejado crecer en los patios. Con todo eso, la imagen cambia cuando se está dentro de esos edificios, que cuentan con auditorios de primera, bien equipados.

Me comentaban los colegas locales, que ese paisaje es un reflejo de la fuerza del Partido Comunista en la universidad y a pesar del paso del tiempo, sigue teniendo una gran influencia en la comunidad universitaria. Es posible que esa influencia sea parte de una tradición de resistencia, ya que la universidad fue fundada en la época de la dictadura militar, cuando los coroneles gobernaban el país con políticas de extrema derecha y puño de hierro.

Tuve la oportunidad de cenar en la casa de un profesor que posiblemente pasaba de los setenta años; me pareció que es una persona muy respetada en su grupo y que lleva una vida muy agradable. Ellos fueron pioneros para establecer los grupos de investigación en la universidad, mismos que ahora destacan a nivel internacional. Algunos dejaron sus trabajos en Europa o Estados Unidos para regresar a Grecia con la ilusión de contribuir al renacimiento de la Cultura Helénica. Su actitud, generosidad, don de gente, muy mediterráneo, es algo digno de alabar, como una lección de vida, para tratar de mantener siempre el gusto por la ciencia, de una manera generosa y solidaria.

La universidad tecnológica. El CERN es sin duda un lugar deslumbrante, tanto por sus aportes a la ciencia, como también por su papel para integrar las comunidades científicas de Europa, tan confrontadas al término de la Segunda Guerra Mundial. Es posiblemente el lugar del mundo con más científicos por metro cuadrado, quienes realizan una labor impresionante, no sólo en la investigación sino también en la educación y en el desarrollo de tecnologías que han transformado al mundo. Entre esas contribuciones destaca la invención de la WWW, por Tim Berners-Lee.

Un aspecto que me llamó la atención del CERN, es el papel central que juega la cafetería. Ahí se organizan multitud de reuniones informales para discutir en equipo temas serios. Pasar por un café a media mañana o media tarde, es la mejor oportunidad para encontrarse con algunos de los científicos más famosos, locales o visitantes.  Durante el lunch, la cafetería es un hervidero de gente, y es también oportunidad de saludar a los compatriotas, o iniciar una conversación con algún colega de Sudáfrica o Kazajstán, por mencionar dos países con los que difícilmente tenemos contacto.

Algo que me sorprendió del CERN es notar que la misma directora, la célebre Fabiola Gianotti, se aparece para tomar el lunch en la misma cafetería, llevando su propia charola como todos los demás. Eso es una muestra del auténtico espíritu democrático del CERN, en el que hasta los funcionarios más encumbrados, que pueden aparecer en las portadas de las revistas más conocidas del mundo, conviven con su comunidad de igual a igual.

La Tradición.  La Universidad Carolina, fundada en Praga (Bohemia) a finales de los años de 1340, es una universidad pública, la más antigua y de las más prestigiosas en la Europa Central y del Este. En el año 2009 estaban matriculados en la Universidad Carolina del orden de 50 mil estudiantes en 625 carreras, de los cuales 7972 realizaban el grado de doctor y más de 7000 estudiantes eran extranjeros. 

En la actualidad el Departamento de Física es reconocido a nivel mundial, con un gran número de graduados que son profesores en las mejores universidades del mundo. Entre sus egresados se encuentran genios como: Nikola Tesla, Franz Kafka o Milan Kundera, así como los Premio Nobel de Química, Carl Ferdinand Cori, Gerty Cori y Jaroslav Heyrovský. Entre los profesores que alguna vez impartieron clases en sus aulas, se cuenta con Johannes Kepler y el mismísimo Albert Einstein.

Por un lado, la universidad cuenta con edificios históricos, como el Carolinum, la Sala del Emperador y la Sala Patriótica, etc. También tiene algunos edificios modernos, unos de la época del realismo socialista, entre ellos los dormitorios estudiantiles. Estos ofrecen hospedaje barato, en habitaciones prácticas, con una cocineta y baño, todo lo cual permite que sus estudiantes sean realmente de tiempo completo. Es de llamar la atención, que esos dormitorios son parte de la vida universitaria.

Finalmente, me gustaría cerrar planteando la siguiente pregunta: ¿qué aspectos de esas universidades me gustaría que formaran parte de la vida universitaria en México? Y respondo de inmediato.

Me gustaría que hubiera un respeto institucional y un lugar en la academia para ese profesor mayor que está en etapa pre-jubilatoria. Que contáramos con una cafetería central digna, amplia, con buenos servicios, que permita el intercambio de ideas en cualquier momento. También incluyó entre esos deseos, que hubiera dormitorios para los estudiantes, que al contar con un espacio propio, pudieran dedicarse de tiempo completo a su formación. Viajar desde Tlaxcala o desde San Martín Texmelucan hasta Ciudad Universitaria, hace que algunos de nuestros estudiantes dediquen 2-3 horas al día en transporte, más el desgaste anímico para poder aguantar ese ritmo semestre tras semestre.

Todos esos deseos entran en el terreno de lo difícil pero no imposible, hay otras aspiraciones que sería un poco más difícil de lograr, al menos en este universo, como el poder presumir que Albert Einstein o Kepler hubieran sido profesores de nuestra universidad. Más democracia, una comunidad con una conciencia política, menos burocracia, es posible que también entren en esta categoría.

Para el futuro, incluyo también esperar que alguno de nuestros egresados haga un aporte revolucionario a la ciencia, al arte o las humanidades.

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