Casi en una forma digna de una historia de terror, el excandidato del PRI a la gubernatura de Puebla, Javier López Zavala, su sobrino Jair Mauricio D. R. y Santiago Bárcena Álvarez fueron encarcelados formalmente, luego de que en sus audiencias iniciales se les fincaron diversos delitos cometidos contra la abogada Cecilia Monzón Pérez, asesinada el 21 de mayo. Casi de forma simultánea, pero en distintas Casas de Justicia, este martes se realizaron las audiencias de formulación de imputación de los tres.
Posteriormente la Fiscalía General del Estado de Puebla emitió un boletín donde narraba con base al avance de sus investigaciones, cómo ocurrieron los hechos en donde estableció que, en el feminicidio de la activista Cecilia Monzón, participaron cuatro hombres, tres de los cuales ya fueron detenidos. Recordemos que la abogada fue ejecutada a bordo de su vehículo sobre la Avenida Camino Real a Momoxpan de San Pedro Cholula.
Más artículos del autor
El asesinato fue perpetrado según la fiscalía por Jair Mauricio D.R. y Silvestre N., sujetos que dieron alcance a Cecilia Monzón a bordo de una motocicleta. Jair emparejó la unidad con el auto de la activista para dar oportunidad a Silvestre de dispararle en seis ocasiones con una pistola calibre 9 mm. También detallaron que los agresores escaparon hasta un inmueble sobre Calle Universidad Autónoma de Tabasco donde cambiaron de vehículo, a una camioneta, propiedad de su cómplice identificado como Santiago Barcena Álvarez.
Derivado de las investigaciones se estableció que el asesinato de Monzón fue ordenado en abril por Javier López Zavala, excandidato a la gubernatura de Puebla. Toda esta secuencia de acciones es lo que informa la Fiscalía General del Estado Puebla en su boletín.
En resumen, Javier López Zavala quiere cegar de la vida a Cecilia por diferencias que tenían en la manutención del hijo de ambos de cinco años. Le pide a su sobrino y a un sicario que ejecuten el crimen y en todo apoya Santiago Bárcenas, su incondicional amigo.
Si como resultado de las investigaciones toda esa historia es real, que se refundan en la cárcel, no merecen en nada ningún minuto de compasión. Lo que hicieron es lo más vil.
Ahora bien, bajo el principio de presunción de inocencia, esta historia se me hace muy extraña; evidentemente cualquier daño en la integridad física de Cecilia Monzón se le atribuiría a Javier López Zavala por sus públicas diferencias, por lo que se requiere ser poco inteligente para involucrar a su sobrino y a su mejor amigo.
Yo a Javier López Zavala lo he tratado y no meto la mano al fuego por él, por diferentes causas que obran en mi memoria del pasado. Lo que me llama la atención es que en estos hechos esté involucrado Santiago Bárcena Álvarez, quien es el heredero de uno de los edificios más emblemáticos de Puebla que es el Diana en la Avenida Juárez. Es un cuate a mi parecer y por el trato que tuve con él, atento e inclusive afectuoso. No se me hace de los tipos que organizan un homicidio.
En fin, pobre de mi Puebla con esas historias de terror que se dan a casi diario.