Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Ante el hostigamiento, la denuncia

¿Tiene sentido hostigar a una trabajadora con 43 años de antigüedad en la BUAP?

Guadalupe Grajales

Licenciada en Filosofía por la UAP con Maestría en Filosofía (UNAM) y Maestría en Ciencias del Lenguaje (UAP). Candidata a doctora en Filosofía (UNAM). Ha sido coordinadora del Colegio de Filosofía y el posgrado en Ciencias del Lenguaje (BUAP), donde se desempeña como docente. Es la primera mujer en asumir la Secretaría General de la BUAP.

Martes, Mayo 3, 2022

Apenas el viernes pasado estaba comentando el desenlace positivo de una denuncia presentada en contra de un funcionario del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y ese mismo día la denunciante recibía del director de esa unidad académica un oficio en el que le asigna tres “directos responsables” (sic): el coordinador administrativo, el coordinador de la Casa del Libro, de la Unidad Bibliohemerográfica y Documental del instituto y responsable de la difusión de las publicaciones, y la responsable de la gestión editorial del Icsyh.

¿Qué puede hacer la denunciante?

Más artículos del autor

Ella llegó a un acuerdo de conciliación con el coordinador administrativo a través de la mediación de la Defensoría de los Derechos Universitarios; pero ahora, el jefe del coordinador administrativo, el director de la unidad académica, toma el asunto en sus manos y “castiga” a la quejosa asignándole tres jefes aparte de él. En suma, cuatro jefes.

¿No tendrá idea esta persona de lo útil que resulta a veces un organigrama? Normalmente los organigramas aclaran la línea jerárquica y de competencia de las personas encargadas de la administración.

Pero no termina ahí el “castigo”. Además, le solicita a la denunciante un informe de todas las actividades virtuales realizadas durante la pandemia hasta el 31 de marzo de este año. Aquí hay dos puntos a enfatizar: su gestión como director se inició en mayo de 2021 y este informe se lo pide exclusivamente a ella; y no es para ilustrar su próximo informe de labores, pues el informe solicitado debe abarcar “toda la pandemia”.

Y todavía no termina el “castigo”. A pesar de que la denunciante presentó los dictámenes médicos en los que consta que su exposición prolongada al ambiente absolutamente insalubre de su lugar de trabajo le provocó una bronquitis aguda de la que todavía no se recupera, y una neumopatía intersticial crónica por la inhalación de hongos, esporas, bacterias, químicos y toxinas, el director le advierte que las actividades presenciales se reanudaron desde el 14 de febrero. O sea que, a pesar de su salud deteriorada por lo insalubre de su lugar de trabajo, tiene que presentarse a trabajar porque de lo contrario …

Y pregunto de nuevo, ¿qué puede hacer la denunciante?

Pues no le queda otra que volver a denunciar, pero ahora al director de la unidad académica que pretende “ponerla en su lugar” hostigándola de esta manera.

¿Por qué es hostigamiento laboral y discriminación por edad?

Porque antes de denunciar tenía un jefe, ahora tiene cuatro.

Porque antes de denunciar no tenía que presentar ningún informe y ahora solamente ella lo tiene que presentar.

Porque antes de denunciar podía desarrollar sus labores sin exponerse a las condiciones deplorables de su lugar de trabajo; y ahora, a pesar de la enfermedad que sufre a causa de eso, tiene que presentarse a trabajar.

Alguien podría decir: “Es el director y tiene el derecho a pedir todo eso”. Y yo le digo que no. Que una autoridad, por muy autoridad que sea, no puede tratar a sus subalternos de manera desigual, pues ese trato desigual desemboca en la violencia ejercida de esta manera y en la discriminación por edad.

Tal parece que para esta dirección las personas de cierta edad ya no merecen el trato digno, respetuoso y considerado que les debemos a nuestros compañeros universitarios. En lugar de contar con una autoridad personal que tiene todas las facultades para fungir como un árbitro para resolver las desavenencias entre sus representados, tenemos a alguien que prefiere perseguir a quien le parece no se somete a su voluntad.

En suma, el director ha desconocido el acuerdo de conciliación de sus subalternos y en lugar de fungir como el representante de toda la comunidad que dirige, ha tomado partido, según él, rompiendo el equilibro y la armonía logrados con la conciliación firmada por las partes ante la Defensoría de los Derechos Universitarios.

¿Creerá que su proceder se justifica porque debe gobernar para los que votaron por él solamente? Dudo mucho que el más elemental sentido de la democracia participativa lo avale.

¿No les parece a ustedes de la mayor importancia denunciar todas y cada una de las arbitrariedades cometidas por los funcionarios y las autoridades que han olvidado, por los cargos que ocupan, el trato amable, solidario, respetuoso, que solíamos disfrutar en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”?

Vistas: 1454
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs