“Quien olvida su historia está condenado a repetirla”, conocida frase atribuida a diferentes personajes de la historia, entre ellos al filósofo español, Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana, frase que también yace en la entrada del bloque número 4 del campo de Auschwitz.
Duff & Phelps, división de Kroll, una de las empresas globales más importantes en evaluación de riesgos, calculó que entre 30 mil y 50 mil millones de dólares estuvieron detenidos debido a la incertidumbre generada por la reforma energética. Por su parte, el Consejo Global de Energía Eólica (GWEC por sus siglas en inglés) estimó que México perdería hasta 3 mil millones de dólares en inversiones eólicas y hasta 6 mil millones de dólares al año en inversiones en el sector fotovoltaico.
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Hoy es historia, sí, pero también una gran lección.
¿Por qué?
Consideremos el promedio, 40 mil millones de dólares en un enfoque conservador, sumado a los 9 mil millones de dólares estimados en pérdidas anuales calculadas por el GWEC. Ante este contexto real, ubicando de manera mesurada un promedio dentro una alta probabilidad de ocurrencia, podríamos pensar en aproximadamente de 45 mil millones de dólares, que de hecho no ingresaron a la economía mexicana durante al menos los pasados 6 meses, ¿cierto?
Tal inversión pudiera generar en proyectos de infraestructura un estimado de 4,500.00 millones dólares anuales de retorno sobre capital (ROE por sus siglas en inglés)* o 375 millones de dólares mensuales, que es equivalente a un sueldo de un millón de mexicanos ganando en promedio 375 dólares al mes o su equivalente en pesos, digamos 7,500 pesos mensuales o 1.45 salarios mínimos mensuales.
¡Entiéndase, equivalente a un millón de empleos de 7,500 pesos en promedio al año!
Así, al 31 de marzo de 2022 se tienen registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) un total de 21 millones de empleos formales de los cuáles 18.2 millones son permanentes. Regreso al potencial millón de empleos que equivalen a la cifra estimada mencionada anteriormente, representan el 5.5 por ciento de los empleos totales formales permanentes en nuestro país. ¿Despreciables? Preguntemos a quienes los quisieran.
En este contexto tenemos memoria reciente de una historia bien conocida de una iniciativa de Reforma Eléctrica cuyo decreto fue publicado el 9 de marzo de 2021, que, como he comentado en otros momentos, enfrentó serias dificultades que derivaron en una Iniciativa de Reforma Constitucional fracasada después de meses. Contemos para pronto del 9 de marzo 2021 a 9 de marzo 2022, sin duda un año de incertidumbre en el tema, responsable de la parálisis de las mencionadas inversiones en infraestructura eléctrica descritas, que derivaron, entre otros frutos, una Inversión Extranjera Directa (IED) en infraestructura eléctrica en 2021 de la décima parte de lo que fue en 2018. Inversiones que al final del día son, o pudieron ser, promotoras de los empleos para nuestros paisanos.
La historia comienza nuevamente con el litio. ¡Envío de Reforma, éxito! Se publica. Vendrán amparos dado que hay sendas concesiones dadas hace años, y la ley no es retroactiva, sumado a que el litio no está considerado como bien estratégico en la Constitución; tampoco está excluido de constituir un monopolio en nuestra Carta Magna, por lo que está sujeto a las leyes de competencia desde el punto de vista constitucional, sin mencionar las violaciones nuevamente, a tratados internacionales, dígase el TMEC.
Y volvemos a empezar, solo que ahora la catafixia de Chabelo ya no es de 45 mil millones de dólares, sino que, en este nuevo capítulo de la desastrosa historia de México, solamente habrá que dimensionar un mercado de 17,500 toneladas al año del preciado mineral en una primera etapa; y 35,000 toneladas en una segunda etapa, a un precio actual de alrededor de 59,200 dólares la tonelada.**
Les presto mi calculadora que esto se va a poner bueno.
* Cálculos propios con base en “The financial performance of sustainable power producers in emerging markets” de Tomasz Schabek, de la Facultad de Economía y Sociología de la Universidad de Lodz, Polonia el 17 de junio de 2020.
**Trading Economics 2022.