El libro titulado Feminización de la Política en su primera edición 2022 de las autoras Jessica Ortega (política), Edurne Ochoa (consultora en Comunicación Estratégica y Política) y Mónica Mendoza (académica) hace un recuento de la lucha de las mujeres por conquistar sus derechos políticos ante formas heteropatriarcales y androcéntricas de hacer política.
Tres grandes capítulos preceden una Indignación, análisis y reflexiones sobre: ¿Cómo llegamos al poder?, Calladitas no nos vemos más bonitas y Feminizar la política.
Más artículos del autor
El libro presenta la lucidez de nuestras ancestras en la búsqueda de voz y voto al ser consideradas a lo largo de la historia de la humanidad menos que animales, propiedad, seres reproductivos y de servicio, esclavas silenciosas en continua subordinación, invisibilización o borrado, opresión, precarización y despolitización. Aborda la urgente transformación de la práctica política como uno de los espacios públicos más violentos sin olvidar que todo lo personal es político y la necesidad de feminizar la política de fondo y su necesaria transformación igualitaria, porque si bien se han conseguido avances, la paridad sólo ha sido forma o apariencia porque en palabras de las autoras, a pesar de su reconocimiento constitucional en México no necesariamente implica la nueva reconfiguración del poder ni de la política feminizada con consciencia de género ni de mujeres en el poder con poder.
Las autoras hacen una pregunta incisiva y toral: ¿Cómo poder transformar la construcción cultural de las mujeres para convencerlas del empoderamiento como sujetas de derecho, capaces de explayar sus habilidades de mando, liderazgo, protagonismo, toma de decisiones en el ámbito del poder público y político?
La historia de la humanidad es un varón sin la visión ni participación de la mujer. La diferencia sexual entre hombres y mujeres o el binarismo, la división sexual del trabajo, los estereotipos de género, los roles socialmente establecidos, la concepción de hombres públicos y mujeres privadas y otros han determinado por siglos la desigualdad jurídica, social, económica, política y cultural. De acuerdo con la filósofa Amorós citada en este libro, necesitamos más mujeres participando en el ámbito público y político y, más hombres aportando en el espacio privado.
Una valiosa aportación del libro se encuentra en la primera palabra del título: Feminización. La RAE dice que es dar presencia o imprimir rasgos propios de la mujer en una persona o cosa, pero las autoras amplían el término y crean una nueva acepción del término plasmándolo en la portada del libro como acción y efecto de resignificar y cuestionar el mandato patriarcal. Además, se crean nuevos conceptos y propuestas como la Matriz Fortia.
Feminizar la política no es la búsqueda del poder por el poder o su ejercicio tradicional patriarcal y androcéntrico, es poner en el centro de atención nuestras necesidades, requerimientos y propuestas en un nuevo contrato social.
El libro es una invitación para tomar conciencia de que las mujeres somos sujetas de derechos y que nuestra ciudadanía se encuentra en construcción. Es un libro para saber de dónde venimos y a dónde vamos, un llamado para que los hombres reflexionen y replanteen un cambio en sus espacios de incidencia público y privado.