A Berny -como le decían sus cuates-, lo conocí en las dos campañas de Tony Gali y nos llevamos bien, aunque no a niveles como para que me tocara el trasero. Yo sí, a diferencia de algunos empresarios, seguramente de haberme jugado esa broma le hubiera respondido con un buen derechazo. Supe en esos momentos que era de los mejores amigos de mi brother Tony Gali López. Conocí a sus padres y la impresión que ambos me causaron fue muy grata. Los dos de pronta sonrisa y al platicar con ellos te la pasas muy bien. La familia Fernández Tanús se dedican a la venta de abarrotes como mayoristas y utilizando el lenguaje de muchos poblanos “no tienen un pedo de varo”, lo que significa que no tienen problemas económicos.
Sé también que su incorporación como funcionario público se debió a la amistad con los Gali y con Fernando Manzanilla, ya que Berny tiene muchas cualidades histriónicas y no de funcionario público. Lo que pasó en Casa Puebla, que originó un proceso en su contra dentro de la causa penal 3686/2021/PUEBLA, fue por presuntamente avalar el saqueo a la residencia oficial. Solo él y los funcionarios de la Fiscalía General del Estado de Puebla lo saben con base en las investigaciones.
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Sin embargo, se dice que este proceso es un como lo define el léxico básico de los abogados en Puebla que fue un “traje a la medida” lo que quiere decir que se integró la averiguación para detener a un enemigo político, ya que dicho mandamiento fue ejecutado por agentes ministeriales el 20 de diciembre de 2021 y, tras ser vinculado a proceso, permaneció en el penal de San Miguel bajo la medida cautelar de prisión preventiva. Se le detuvo en la época más familiar que es en víspera de Navidad. Qué duro debe ser esto. Y no fue sino hasta el 30 de marzo que logró la suspensión del proceso en su contra mediante varias condiciones. Una de ellas ofrecer una disculpa pública que versó de la siguiente manera:
“El tiempo que estuve en prisión me ayudó a reflexionar y, con ello, reconocer que mi actuar como servidor público en el Gobierno del Estado de Puebla no fue apegado a derecho, por eso y a través de este medio, doy mis más sinceras disculpas por mi conducta”.
Está claro que Berny no tiene enemigos políticos; los que lo conocemos lo sabemos. Esto más bien fue un misil dirigido desde Casa Aguayo para los amigos de Fernández Tanús y que con el simple hecho de pedir esta disculpa, satisfizo a un poderoso poblano nacido en la Sierra Negra de Puebla, ya que para él esta supuesta humillación tiene más valor en sus desquites políticos que muchos años de prisión.
¿Será ésta una humillación? Yo creo que no lo fue. Es un hecho socialmente tolerado para obtener un bien mayor, que es la libertad.