Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Educación y decolonialidad

De esta concepción, la educación emerge como acción política de impacto integral en la vida social

José Guadalupe Sánchez Aviña

Doctor en Educación, Sistema Universitario Jesuita ademas de ser maestro en Investigación Educativa por la Ibero Puebla realizó su licenciatura en Sociología por la UNAM . Actualmente es Académico de Ibero Puebla

Viernes, Febrero 25, 2022

Negar, ocultar, anular, destruir lo diferente por el hecho de serlo, representa una postura filosófica, que encuentra manifestaciones concretas en cada dimensión de la vida cotidiana. El modernismo fincado en la mirada europea del mundo, marca pauta de lo considerado como desarrollo de las sociedades contemporáneas.

Con esto como marco referente, lo que sucede en la educación en nuestro país no es diferente: el sistema educativo nacional promueve esa concepción universalista que impulsa formas de ser y de vivir, que permiten ser funcionales en la sociedad contemporánea. La construcción de un solo mundo, que excluye a los otros existentes y posibles.

Más artículos del autor

Desde la educación, los saberes promovidos son muestra de esa universalidad “superior y homogeneizante”, característica de la colonialidad; ante esto, la recuperación de saberes, posible a partir de la comunalidad, contextual y horizontal, representa acto de resistencia, enmarcado en la insurgencia cosmopolita, aquella que impulsa la construcción de un mundo en el que quepan todos los mundos.

Asociada a la contingencia sanitaria en la que nos encontramos, se habla y escribe sobre la emergencia económica que ya se vive, así como de la que vendrá agravada; sin embargo, de la crisis educativa que ya enfrentamos y la que se nos viene, no se habla ni escribe, a menos que sea de manera marginal. Mal hacemos, pues la de por sí maltrecha educación nacional, dará un paso atrás.

La recuperación de saberes, desde la contextualidad, por una parte, nos permite visualizar los conocimientos propios y con ello la diversidad de identidades que nos conforman como sociedad; y por otra, potencian una educación pertinente, como respuesta alternativa a los rezagos escolar y de aprendizaje, consecuencia de la pandemia.

El apreciar e incorporar estos saberes, de manera formal e informal, representan un acto insurgente, en palabras de Boauventura De Sousa, que concibe como posible, la ruptura del colonialismo, uno de los tres componentes contemporáneos de la dominación.

Si bien, la necesidad de resquebrajar el colonialismo interno y externo es añeja, hoy debemos agradecer a la pandemia, el haberlo vuelto a la mesa de discusión, tal como un glaciar con sus deshielos, expone lo que se consideraba perdido.

En un contexto nacional propenso a la división y al desencuentro paralizante, exploremos las posibilidades que brinda el trabajo en redes, para el desarrollo educativo de las comunidades; y desde luego, de su forma de trabajar, gracias a la existencia de puentes que unen.

Con todo esto, debo explicitar, que por decolonialidad entiendo una propuesta surgida del corazón de nuestra Latinoamérica, orientada por el espíritu de libertad y ocupada de romper la estructura vigente de poder, que se manifiesta en los diversos rostros de la violencia. Desde esta concepción, la educación emerge como acción política de impacto transversal, en la vida social.

Vistas: 685
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs