Recientemente, la rectora Dra. Lilia Cedillo Ramírez mediante un comunicado estableció que se postergaba el ingreso a las actividades presenciales de aquellas materias que fueron definidas como híbridas o presenciales por parte de los Consejos de Unidad Académica, que son el máximo órgano de gobierno de cada espacio académico de la institución.
Vale la pena destacar que la decisión de postergar las clases se sustentó en la evidencia disponible del comportamiento de la variante Ómicron del coronavirus SARS-CoV-2. Estamos en una fase de crecimiento explosivo en el número de contagios, de tal forma que esta semana que termina en cifras oficiales es la que más mexicanos se han contagiado, a pesar de las indicaciones emitidas desde el Gobierno de la República o de las autoridades sanitarias de no acudir a hacerse pruebas en caso de mostrar síntomas. Este patrón implica que se han tenido miles de casos y aunque la tasa de complicación es menor, particularmente en los vacunados, una enorme cantidad de infectados pueden saturar hospitales y las terapias intensivas.
Más artículos del autor
Llama la atención entonces que se haga un llamado a los alumnos de la BUAP a ¡un paro de clases virtuales o un bloqueo de actividades el próximo 24 de enero! Este llamado es ignorancia sobre el riesgo al que se exponen nuestros alumnos o simplemente se siguen fines políticos. Todo indica que es lo segundo, además de tratar de generar inestabilidad al seno de la BUAP. Me parece que esto es una muestra de perversidad de aquellos que llaman a través de redes sociales al mencionado paro.
Desde aquí los conmino a un análisis racional de lo que estamos expuestos. Nuestra rectora, la Dra. Cedillo ha sido muy clara en que se va a priorizar en todo momento la salud de los universitarios y sus familiares, más cuando Ómicron es la enfermedad infecciosa más potente a que nos hemos expuesto. Los universitarios seguiremos trabajando para formar integralmente a los alumnos y seguir entregando las mejores cuentas a la sociedad.