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OPINIÓN

Los diagnósticos y su relevancia

Se deberán analizar las expectativas del regreso presencial y condiciones de este regreso a clases

María Teresa Galicia Cordero

Doctora en Educación. Consultora internacional en proyectos formativos, investigadora social, formadora de docentes e impulsora permanente de procesos de construcción de ciudadanía con organizaciones sociales. Diseñadora y asesora de cursos, talleres y diplomados presenciales y en línea. Articulista en diferentes medios.

Miércoles, Septiembre 1, 2021

En este inicio de ciclo escolar, especialmente en educación obligatoria -escucharon o les informaron-, que las primeras actividades estarían centradas en un diagnóstico. Este diagnóstico es el punto de partida del cual se desprende todo el proceso educativo escolarizado y permite, especialmente a los docentes, orientar adecuadamente las actividades a realizar en el logro del aprendizaje.

Si se realiza un adecuado diagnóstico se podrán delinear las diferencias entre las expectativas de ingreso con relación al proyecto pedagógico y el contexto en el que se ubica cada escuela vinculando los requerimientos actuales de la  educación, los aprendizajes de cada estudiante y la diversidad socio cultural de donde provienen, con el fin de optimizar tanto los tiempos como los esfuerzos, facilitando al docente la necesaria información sobre las características de cada alumno para realizar las adaptaciones y los ajustes necesarios tanto en el  proceso de enseñanza como en el de aprendizaje.

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De manera general la indicación dada a los maestros es la de realizar una evaluación diagnóstica, la cual se realiza al principio de un curso o actividad académica, con la finalidad de determinar el nivel de conocimientos, habilidades o actitudes de los alumnos. Esta información puede ser de gran utilidad para el docente, ya que le permite hacer adecuaciones en el contenido y la implementación de las actividades académicas programadas, que correspondan a las características de los alumnos participantes.

Si como Adrián Martínez (2020) propone, que el aprendizaje se ponga al centro, el uso de los instrumentos de evaluación se dirige a diagnosticar cuáles son los aprendizajes previos de los alumnos, sus vacíos e incluso los estilos de aprendizaje. La información que obtiene el docente le permite estructurar y diferenciar las oportunidades de enseñanza y aprendizaje para optimizar los esfuerzos y avanzar hacia los resultados de aprendizaje esperados puesto que, desde el inicio, se utiliza la información para proporcionar retroalimentación a los estudiantes.

Pero en este momento inédito de regreso a clases, no solo se requiere diagnosticar los aprendizajes, hace falta un diagnóstico mucho más completo que permita también, diseñar estrategias específicas a desarrollar por cada comunidad educativa. Por ejemplo, conocer las problemáticas relacionadas con lo que ocurre en el contexto social y familiar, costumbres y tradiciones prevalecientes en su comunidad, composición familiar, nivel socioeconómico, escolaridad de los padres , actividades económicas que desempeñan las madres y padres de familia así como aspectos relacionados con la pandemia: cuántos de sus familiares se han enfermado, cómo han enfrentado las situaciones derivadas de la misma, las condiciones sanitarias y de salud de sus hogares etc., especialmente  porque sus respuestas permitirían conocer la relación que hay entre los recursos y las prácticas familiares y cómo estos  se asocian al bienestar y a los aprendizajes de los alumnos.

La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación MEJOREDU (2021), dio a conocer hace algunos días que se aplicarán evaluaciones diagnósticas para la mejora de los aprendizajes, justificando la necesidad de contar con un diagnóstico personalizado que permita identificar el grado en que se apropian de los conocimientos, habilidades y actitudes consignados en planes y programas de estudio.

Se considera que, a partir de este diagnóstico, se proporcionará a los docentes una devolución formativa mediante guías, sugerencias, rutas de trabajo y recursos didácticos que se relacionen estrechamente con los aspectos evaluados y enriquezcan las experiencias de aprendizaje en aulas, escuelas y hogares, considerando la diversidad de los contextos.

Me parece un acierto tanto el diagnóstico como la devolución formativa relacionado con  la evaluación diagnóstica, formativa e integral con carácter contextualizado tanto de los recursos como de los procesos escolares así como la propuesta para mejorar la práctica docente y el trabajo de otras figuras educativas como la del director, supervisor y asesor técnico pedagógico (ATP), porque servirán de mucho para la toma de decisiones, sin embargo, creo que este ejercicio debiera hacerse con mucha más rapidez y de manera universal,  puesto que los docentes mexicanos requieren de hechos, no de palabras  para que sigan realizando su trabajo en un escenario por demás complejo y lleno de retos.

Por lo pronto, vale la pena conocer y analizar los datos que la titular de la Secretaría de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez, reportó en este regreso a las aulas:

-  Asistieron 11,426,026 de alumnos de básica (de un total de 24,597,234, es decir, el 54 por ciento no asistió).

- Abrieron 119,497 escuelas (de un total de 228,852, solo abrió el 52 por ciento).

- Participaron 970 mil 617 maestras y maestros (de un total de 1,209,998 de básica, asistió el 80 por ciento).

- En Baja California Sur y Sinaloa se suspendió el arranque del ciclo lectivo debido a las afectaciones del huracán Nora.

 

También anunció que en los próximos días se realizará un censo para conocer las condiciones de la matrícula con el objetivo de identificar casos de abandono o deserción escolar, realizar la búsqueda y detección de las y los alumnos en riesgo y orientarlos para continuar con sus estudios y además explicó que, las cifras reportadas deben complementarse con los registros que realicen las autoridades educativas locales el resto de la semana.

Con estos primeros datos, se pueden observar las diferencias entre las expectativas del regreso presencial y las condiciones que afectan ese regreso, por lo que tal vez sería necesario modificar las estrategias que se están llevando a cabo.

Referencias

Sánchez Mendiola, Melchor Martínez González, Adrián (2020) Evaluación del y para el aprendizaje: instrumentos y estrategias, Ciudad de México, UNAM.

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