Desde mediados del 2020, los partidos políticos que fueron protagonistas en el país entre 1988 y 2012 decidieron aliarse para poder destronar a Morena, organización de AMLO que desde 2015 les fue quitando poder y en 2018 llegaron a la presidencia de México.
El nombre de la alianza es Va Por México, y prácticamente se lo piratearon del “bloque ciudadano” llamado Sí por México y que fueron quienes estuvieron negociando con los partidos para crear el movimiento.
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Tras unas elecciones intermedias más o menos fructíferas, los líderes nacionales del PAN, PRI y PRD, anunciaron que seguirían juntos para “ganarle a Morena” las elecciones presidenciales de 2024.
Y la noticia no suena mal, a pesar que Morena y sus aliados siguen siendo mayoría en San Lázaro, ya no tienen la mayoría calificada, por lo que se espera que haya más opiniones divididas cada que el presidente manda una iniciativa a la Cámara de Diputados.
La cuestión es que ni el PAN ni el PRI tienen figuras de peso para confiarles la candidatura a la presidencia de México en 2024. Del PRD ni hablamos porque apenas y salvaron su registro en este proceso electoral.
Pero bueno, en caso que hoy se tuviera que elegir al candidato de Va Por México, aquí les traigo un recuento personal muy al estilo de Palabra de Tibu sobre quienes podrían ser y el por qué para mí no son competencia para la 4T (al menos hasta ahora). Repito, sin perredistas porque si no se fueron ahora, sí lo harán en la siguiente.
Ricardo Anaya
Cuando pensamos en presidenciables del PAN es inevitable recordar los spots de Ricardo Anaya. Este señor vio que le funcionó a López Obrador participar tanto hasta que lo logró, que quiere imitarlo.
Sin embargo, hay que recordar que cuando fue candidato en 2018 se destapó que era investigado por la Interpol por portarse muy bien. Además, al tratar de conectar con la gente usando lenguaje coloquial solo se ganó ser objeto de burlas y memes. Solo hay que recordar su episodio con las caguamas.
Marko Cortés
El dirigente nacional del PAN podría aplicar un “Anayazo” y nombrarse por dedazo candidato en 2024. El trato que firmó con Moreno Valle cuando este le cedió la dirigencia del partido en el que aseguraba no buscar la presidencia en 2024 ya no está vigente por obvias razones.
El problema es que muchos panistas a lo largo del país aún no lo ven como una figura de autoridad cien por ciento respetable, así que, si sigue el camino de Anaya, pasaría lo de 2018, derrota contundente.
Alito Moreno
El líder nacional del PRI, llegó de manera muy polémica y atropellada a la dirigencia del tricolor. Demasiados priistas critican sus decisiones, y cómo cambió los estatutos del partido para poder aliarse a sus eternos opositores.
Si de por sí el no ser tan querido por el mismo PRI le quita puntos, en este proceso electoral le sacaron sus trapitos sucios en Campeche. Empresas fantasmas a las que entregó contratos cuando gobernaba dicha entidad.
Margarita Zavala
La esposa del expresidente Felipe Calderón no quita el dedo del renglón de querer ser presidenta de México a pesar que dejó mucho que desear en el único debate antes de declinar en 2018 como independiente. Además, su partido ni siquiera vio la luz del día, y como el PAN le ofreció candidatura, volvió a México Libre en un bloque ciudadano que favorece a Acción Nacional.
Que Zavala sea candidata se ve muy lejos, pero es una persona con colmillo que puede convencer fácilmente a los inexpertos Cortés y Moreno. Aunque también pueden decirle que no, armar otra vez un berrinche y salirse de nuevo del PAN.
Samuel García
A pesar de haber ganado recientemente la gubernatura de Nuevo León, Samuel García no se descartó como presidenciable para 2024. Honestamente dudo mucho que Movimiento Ciudadano se atreva a ir solo en las siguientes elecciones, por lo que Dante Delgado podría acercarse a los líderes de la coalición y ofrecer a García como ofrenda de paz.
La cosa es que a Samuel le pasaría como al Bronco, querido en Nuevo León pero muy poco votado a nivel nacional. A parte, la reunión que tuvo con AMLO hace creer que el movimiento naranja podría unirse a la 4T antes de aliarse a la oposición.
Como lograron darse cuenta, hay pocos personajes que pueden ser considerados presidenciables en Va Por México, por lo que, si no se ponen las pilas, la cuarta transformación se llevaría de nuevo la victoria.
La única pregunta que dejaré hoy es: ¿Podrá llegar alguien a rescatar al PRIANRD y guiarlos al triunfo en 2024? La cosa está muy difícil y por cómo va todo, se van a decantar tarde o temprano por alguno de los que mencioné previamente.
Pero dejemos que ellos se rompan la cabeza pensando en eso… Por mientras, nosotros nos leemos el próximo viernes.