Una quincena atrás, me ocupe de responder: ¿Qué son las Ciudades del Aprendizaje?, concluyendo que son parte de la respuesta de la UNESCO para atender las urgencias globales, expuestas en la Agenda 2030. La aspiración que las impulsa es la construcción de una nueva sociedad con la acción ciudadana colectiva, montada sobre las fuerzas motrices de la inclusión y la sostenibilidad. En esta ocasión ofreceré algunos de los elementos distintivos de este modelo de desarrollo sostenible.
Un aspecto central de la agenda 2030, sobre la cual se construye la propuesta de Ciudades del Aprendizaje es el entender que el aprendizaje se presenta a lo largo de la vida, es decir a toda edad, en todo momento y en todo lugar; no solo en la escuela. Lo anterior, brinda el marco perfecto para concebir que cada acción de gobierno, intencional y sistematizada, puede estar incluida en esta propuesta.
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Lo que se pretende es crear las condiciones favorables para que el ciudadano aprenda a lo largo de su vida y constituya la base para el desarrollo social, económico y medioambiental. De esta manera, se ha de hacer posible la reducción de la pobreza, el impulso del crecimiento económico y del empleo, la gestión de los cambios demográficos, la promoción de la diversidad y la igualdad, la lucha contra el cambio climático, garantizar la seguridad pública y la respuesta a la urbanización.
Para impulsar estas aspiraciones, la UNESCO, a través de su Instituto para el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida (UIL) ha conformado la Red Mundial de las Ciudades del Aprendizaje, misma que “…promueve el diálogo sobre políticas y el aprendizaje mutuo entre ciudades miembros; forja vínculos; fomenta asociaciones; proporciona el desarrollo de capacidades; y desarrolla instrumentos para estimular y reconocer los progresos realizados en la construcción de ciudades del aprendizaje.” Actualmente, la integran 175 ciudades en el mundo, entre ellas siete son mexicanas, cuatro están en Puebla: Atlixco, Huejotzingo, Puebla y Tecamachalco.
La Red Mundial tiene como propósito acompañar a las ciudades que decidan integrarse en promover el desarrollo sostenible, a través del poder del aprendizaje a lo largo de toda la vida. Los compromisos involucrados en este marco, son: 1. Empoderar a las personas y promover la cohesión social; 2. Potenciar el desarrollo económico y la prosperidad cultural; 3. Promover un desarrollo sostenible; 4. Promover un aprendizaje inclusivo en el sistema educativo;5. Revitalizar el aprendizaje en las familias y comunidades; 6. Proporcionar un aprendizaje para el trabajo y en el lugar de trabajo; 7. Extender el uso de las tecnologías modernas de aprendizaje; 8. Mejorar la calidad en el aprendizaje; 9. Fomentar una cultura de aprendizaje a lo largo de toda la vida, 10. Fortalecer la voluntad y el compromiso políticos; 11. Mejorar la gobernanza y la participación de todos los interesados; y 12. Impulsar la movilización de recursos en las ciudades del aprendizaje
Finalmente, hay que insistir que cuando se habla de Ciudad del Aprendizaje, se hace referencia a una comunidad articulada, que, bien puede ser un municipio completo; su objetivo distintivo es el pretender el empoderamiento del ciudadano, el fortalecimiento del sentido de comunidad, el desarrollo económico y cultural, en el marco del desarrollo sostenible. El municipio que adopta el modelo, debe orientar todos sus recursos a: 1. La promoción de un aprendizaje inclusivo desde la educación básica a la superior; 2. La revitalización del aprendizaje en las familias y comunidades; 3. La facilitación del aprendizaje para y en el lugar de trabajo; 4. La ampliación del uso de nuevas tecnologías para el aprendizaje; 5. La mejora de la calidad y excelencia en el aprendizaje; y, 6. El fomento de la cultura del aprendizaje a lo largo de toda la vida.
Considero, que el modelo que se presenta es un mecanismo que hace pensar que “la educación con Todas y Todos” no es un sueño guajiro, sino que es posible intentarla; de pasadita, libera a la educación como concepción vital y humanizante de la limitante impuesta por la educación institucionalizada que la reduce a los muros de la escuela y de la escolaridad, como logro máximo.