Estrategia aplicada: el sueño de un futuro

Martes, Mayo 4, 2021 - 07:58

Una historia donde los sueños son como la tierra prometida con base en el trabajo

Doctor en Administración Pública. Profesor investigador del instituto de Ciencias de Gobierno y desarrollo estratégico de la BUAP Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1 del CONACYT. Autor de 5 libros

Nada es por suerte, son las causas y los hechos lo que generan las realidades: Kant

- Me gustaría tener la suerte que tú tienes.

Pedro se quedó pensativo, el mundo se detuvo por un momento.

- ¿Será cuestión de suerte?

De pronto, el olor a fiesta se fue, la música del mariachi dejó de ser el sonido del primer plano.

- Pedro, levántate hoy es tu primer día de escuela.

La emoción no me había dejado dormir y así fue por el resto de los años, hasta que llegué a la universidad. Ellos, mis padres por desgracia fallecieron, pero me habían dejado el tesoro del trabajo, del ánimo de seguir, de no rendirse; trabajar era recordarlos a ellos. La olla de frijoles, que nunca se vaciaba.

-Te tengo muy consentido, Pedro, ¿cómo no se va a vaciar? Por las mañanas hay que sacar los frijoles, hay que lavar la olla y a poner otros nuevos, o ¿crees que tus cajones son mágicos y solo aparecen los calcetines y tu ropa limpia?

Me dijo esa señora hermosa y me dio un gran abrazo. De saber que iba a ser el último, lo habría vivido y disfrutado más, al día siguiente se fueron de viaje.

- Pedro, nada es gratis, pero mira tengo la satisfacción de trabajar y verte feliz, cada que llegas de la escuela, tu sonrisa, cada vez que veo que comes con mucho ánimo esos elotes que tanto te gustan, lo que disfrutamos en la navidad.

Me dijo mi padre ese febrero, tres días antes de mi cumpleaños. Desde allí vi que siempre fue mi guía, siempre fue mi inspiración y hoy entiendo todo lo que me dejó..

-Pedro, ¡Felicidades, has trabajado tanto por esto!

Tere le dio un abrazo, su amiga de batallas, de sonrisas, el abrazo fraterno en la desgracia de sus padres, de los amigos de toda la vida.

La fiesta llegó a su cabeza de pronto nuevamente y sonrió más.

- Nada es suerte, es trabajo, el reflejo de tus padres, las palabras de tus amigos, el luchar por salir adelante, el no perder la sonrisa, le dijo a su amigo Ricardo y se despidieron.

Abrazó a sus hijos y se fueron a casa.

El estratega estudia: nunca el trazo de los hombres estuvo escrito, el sueño de la profecía, nunca dejara de ser un sueño, así como la tierra prometida, la base es el trabajo.

Twitter: @romansanchezz


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