Héctor, tomo su sobrero.
Se internó en el campo.
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Tan duro como ayer.
Tan soleado como la semana pasada
Tan pobre desde los abuelos y ahora el.
El sol tan quemante como hace 300 años.
La moda es decir que hoy las cosas son peor, no han vivido la fatiga dice el por las tardes cuando regresa.
Seca su frente, mira a lo lejos, no ve bien, la vista le falla, no sabe por qué, por los años cree que así ven todos, hasta que un día se da cuenta que las cosas no son así.
Como todos sueña con un futuro mejor, pero como todos ve su presente mas vulnerado que su mismo padre, que su mismo abuelo.
… quizá probar suerte en el gabacho.
Quizá pro bar suerte en la ciudad.
Quizá probar un día como suerte.
Quizá probar una bocanada de aire como lo nuevo y continuar.
Honrado.
Alegre.
Camina y mira sus zapatos polvosos y se dice que todo será mejor mañana.
Se mira las manos.
Mira sus cicatrices.
Lo miran con respeto.
Sonríe.
Toma un poco de agua y continua con el jornal.
Esto no es de suerte ni suertudos.
Esto no es de fortunas.
-¿Y quién no me die que esto la felicidad?-
Fromm y varios escritores ponen la comunión del hombre y el mundo, por la soledad y el escucharse en el mundo de lo natural y escritores sueñan con volver al campo…
-¿Por qué buscar que yo vuele, si el campo es el principio y fin del hombre?-…
El principio y fin se vuelven parte del torbellino de ideas e ideales, la misma camisa, el mismo sueño, el mismo calor a lo lejos en un mundo que nadie lee, que nadie estudia, que nadie contempla a pesar de que es la base electoral del clientelismo, de la venta de la pobreza, de la venta de los sueños de Orwell, de l mismo Marx, del mismo Bakunin, pero nadie lo ve…
Se ha vuelto el ideal lo europeo, lo lejano, lo apócrifo, lo ajeno…lo propio hasta suena lejos de la agenda política…
El estratega medita: cuando todos cambiemos… nada habrá cambiado.
Twitter: @romansanchezz