La virtud del compromiso

Martes, Enero 12, 2021 - 10:00

La madurez es decisión personal, la búsqueda de la felicidad sigue siendo un misterio

Doctor en Administración Pública. Profesor investigador del instituto de Ciencias de Gobierno y desarrollo estratégico de la BUAP Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1 del CONACYT. Autor de 5 libros

Levantarse temprano fue pesado para Patricia, estudiar, atender y hacer cuentas en el negocio familiar.

-Vamos a la playa, solo serán unos días, ya no trabajes tanto, la vida es una y la juventud es nuestra-.

-No amiga, gracias, debo apoyar a mi familia y no debo descuidar la escuela-.

-Hay amiga ¿Para qué estudias? Si un día te vas a casar y de nada servirá eso, dos o tres años cuidando hijos y para qué, además me dijo Genaro que te insistiera, ya sabes que se pierde por ti-.

-Amiga, quizá en otro tiempo, no podría dejar esto así-.

En la soledad de su habitación, pensaba a media noche, mirando el libro de filosofía que no termina de leer, que a la luz de la lampara de la calle le da un tono verdoso.

-¿Y si tuviera razón Adriana? ¿Y si mejor cambiara y no fuera tan apegada al negocio y menos a la escuela? -

Adriana se alejó de la escuela al ver que su papá compró una camioneta, luego otra, el negocio mejoró, contrataron más empleados, el sueño de ser una profesionista poco a poco se fue al olvido, eran viajes, fiestas, el café por las tardes.

-Dormitando le llego esa voz que le fijo un día “primero la escuela, luego su familia y el esfuerzo le traerá recompensas para toda la vida”-.

El negocio de Patricia fue desarrollándose de mejor manera, sus papás lo habían llevado en otros tiempos y jamás había crecido como en manos de ella, había servido la universidad la base para otra visión sobre los negocios.

El papá de Adriana, regresando a casa de noche, en un accidente perdió la vida.

Adriana, tomó el negocio y fue viendo como se le esfumaba en ese suplicio, se caso tuvo dos hijos y se preguntó dónde había quedado todo su sueño, se había esfumado desde esa muerte.

-El crecer amiga, es compromiso y yo lo tomé desde hace algunos años, no fue fácil, pero voy poco a poco- Patricia se despidió de su amiga y partió a Madrid.

La paciencia del estratega: estudiar, observar, trabajar, replantear objetivos, continuar todos los días, generan grandes batallas.

Twitter: @romansanchezz


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