El pasado lunes 7 de Diciembre, comunidades de la Península de Yucatán junto con organizaciones de la sociedad civil lograron la suspensión de las obras del tramo dos del Tren Maya. Lo que implica que no se lleven a cabo las obras de construcción que corresponden a la Fase 1 del proyecto, a pesar de la Autorización otorgada por la Semarnat acerca del Impacto ambiental el 6 de Diciembre.
Aunque la Semarnat en el reporte de Impacto Ambiental del Tren Maya explica que con medidas como los programas de reforestación y reubicación de especies será suficiente para no afectar a los ecosistemas de la zona por la deforestación, en la actualidad, la Península de Yucatán es una de las zonas más afectadas por la deforestación, además de ser un área clave para la biodiversidad. Por lo que la intervención en una zona débil por la deforestación podría implicar un daño irreversible al medio ambiente.
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De acuerdo con el World Resources México: Campeche, Quintana Roo y Yucatán son tres de los seis estados más afectados por la deforestación junto con Veracruz, Oaxaca y Chiapas. Según datos del Global Forest Watch (GFW) durante el periodo de 2001 a 2019, Quintana Roo perdió un 18% de su cobertura arbórea, mientras que Campeche y Yucatán perdieron un 15%.
El tramo de obras del proyecto que las comunidades lograron suspender comprende de Escárcega a Calkiní, donde esta última región es la octava área más afectada por la deforestación en los últimos diez años dentro de Campeche, nuevamente de acuerdo con los datos del Global Forest Watch.
Asimismo, el recorrido planeado para el Tren Maya pasa por zonas clave para la biodiversidad, donde las afectaciones a los ecosistemas pueden ser irreversibles. La organización Green Peace México menciona que, las especies como el mono araña o el jaguar se ven en mayor riesgo debido a la deforestación de su hábitat, junto con la interrupción de los corredores biológicos naturales.
De la misma forma, la organización agrega los riesgos de contaminación de suelos y corrientes naturales de agua debido al posible mal tratamiento de residuos o sustancias vertidas por accidente. En conjunto con riesgos de incendios tanto durante, como después de la construcción del tren.
La península de Yucatán es una zona que ha sido afectada en los últimos años por la deforestación, poniendo en peligro la biodiversidad del país, con consecuencias graves para la flora y fauna del país, al igual que para los habitantes de diferentes áreas. Por lo que seguir con este proyecto representa un riesgo innecesario tanto para el medio ambiente como para las personas que pueden ser obligadas a desplazarse.
Si las autoridades responsables toman las decisiones sobre esta zona sin escuchar y comprender las afectaciones que puede tener para las personas y comunidades, las consecuencias serán irreversibles, ya que afectarán directamente en la vida y derechos humanos de los habitantes donde se pretende desarrollar el proyecto, y también se afectará de forma alarmante el medio ambiente.