La farsa “covitosa”

Jueves, Diciembre 3, 2020 - 10:15

Viajar en transporte público es un show y una farsa “covitosa”

Consultora jurídica, emprendedora social e investigadora independiente. Articulista y cronista para diversos medios electrónicos. Recibió el Premio Municipal de la Juventud y el Galardón Poblano Distinguido

A inicios de la pandemia en la zona metropolitana de la ciudad de Puebla el servicio de transporte público se redujo, concesionarios y choferes se quejaban de la poca afluencia de personas en sus unidades, algunos usuarios portaban cubrebocas, otros no, otros tantos se los colocaban y luego se los retiraban.

Cuando el número de decesos por COVID-19 aumentó, también aumentó el uso de cubrebocas a bordo de las unidades del transporte público y su uso se volvió casi permanente con excepciones que a la fecha arguyen pretextos inverosímiles. Aparecieron los primeros letreros en las unidades del transporte público sobre el uso obligatorio de cubrebocas o la simple recomendación de utilizarlos, se publicaron los decretos del gobierno estatal para mantener sana distancia en el transporte público y se implementaron operativos pero la movilidad de las personas, necesaria o no, no se vio reducida.

Algunas unidades portaban botellitas con gel antibacterial pegadas con cintas en los tubos de las unidades, muchas botellas eran de reúso y la mayoría de las veces estaban mugrosas terminando por desaparecer.

La reducción del servicio de transporte público provocó más hacinamiento, viajes enlatados, atiborrados, aplastados y como se pueda. El servicio de transporte público de la zona metropolitana no soportó las medidas sanitarias de la pandemia covitosa ni la de los municipios donde muchos tienen en su mayoría una ruta de servicio de transporte público con sus respectivas deficiencias y malas prácticas.

En el servicio de transporte público la sana distancia, el uso obligatorio del cubrebocas, la toma de temperatura y la aplicación de gel son una farsa covitosa donde las autoridades competentes simulan su implementación y los usuarios fingen que las acatan a zancadillas, escapismos y evasiones.

El metrobús (RUTA Puebla) realiza viajes totalmente hacinados con lindos letreros en sus paraderos que piden esperar la siguiente unidad si la que se pretende abordar va llena y que en la práctica es imposible de acatar porque sobre todo en la línea 1 el paso de las unidades es lento y en las horas pico están atestadas, sumado al cambio de sistema de cobro que si bien durante más de un mes no cobró a los usuarios, sí fomentó el rehacinamiento y mantuvo el cobro en las unidades alimentadoras. El reinicio del cobro en la línea 1 presenta inconvenientes, algunas máquinas de cobro sólo aceptan billetes y no monedas.

La línea 1 del metrobús es una de las más asoladas desde la implementación del sistema tipo BRT (Bus Rapid Transit), un experimento fallido con pocas unidades, paraderos y unidades pequeñas; una línea mala, fea y cara que extinguió rutas del transporte público que eran más efectivas en términos de rapidez y conectividad porque el aumento de la tarifa de transporte público en el servicio convencional en octubre de 2019 de $6.00 a $8.50 fue excesiva y no ha redundado en la mejora del servicio ni en la modernización de unidades.

Existe una deuda de justicia social con los usuarios de RUTA Puebla, la tarifa del metrobús de $7.50 comprende $6.00 por viajar en el metrobús y $1.50 por trasbordo hacia las unidades alimentadoras o a la inversa. No todos los usuarios hacen uso del trasbordo del metrobús a las unidades alimentadoras y siempre se les ha cobrado $1.50 adicionales, lo utilicen o no. Lo más congruente era cobrar los viajes efectivamente realizados y si se recurría al trasbordo cobrar $1.50 adicionales. Actualmente las unidades alimentadoras sólo permiten abordar al número de personas que caben sentadas, numerosas personas se quedan esperando que pase una unidad vacía sin más alternativa de movilidad y sin poder hacer uso del trasbordo.

La COVID-19 ha venido a visibilizar las deficiencias estructurales en muchos sectores, específicamente en el tema de la movilidad desordenada y las deficiencias en el servicio de transporte público. La farsa “covitosa” sigue, el hacinamiento y las incongruencias continúan en el transporte público y en la RUTA del infierno.

anateyssi@gmail.com

 


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