David, no comprendía del porque se le cerraban las puertas a nuevas oportunidades.
-Pero por qué no hablas más mijo, si eres todo un abogado-
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-No lo sé mamá algo pasó en mi vida quizá, que cuando estoy a punto de cerrar el trato comienzo a temblar y el cliente se me va o cuando ya estoy ya en un trabajo se me van las ganas de seguir y en verdad yo quiero salir a delante-.
-Mira a tu primo Israel, ni estudió y mira es jefe de personal-
-No sé quizá sea suerte, no sé-
-Le prenderé una veladora a San Filogonio, verás que te quita la sal-
David se reunió con sus compañeros de prepa, ya tenía 10 años que no se veían, algunos llegaron en coche, a otros los fueron a dejar, el llegó en el transporte público y aún así tuvo que caminar 7 calles.
Las risas fueron muchas, las invitaciones a comidas también, toda esa noche se fue en hablar de la universidad, matrimonios, viajes y a cada uno le fueron preguntando.
-Yo sigo en búsqueda de una oportunidad-
Todos sonrieron y le abrazaron.
-Ya veras que pronto te toca- le dijo Carlos el cual hasta su chofer ya había por varias botellas más.
-David, ya debes superar lo que te dijo esa vez esa maestra de biología- le dijo Maribel.
David se sorprendió y recordó que, desde ese día, que le gritó - ¡eres un inútil, jamás llegarás a ser alguien en la vida! - la sonrisa se le borró por la vergüenza, desde ese día, ya no fue mas a los debates escolares, su vida se le había ido.
De pronto su sonrisa volvió a florecer esa noche, por fin recordó ese pasaje que le había traído muchos problemas hasta de tartamudez.
Esa fiesta, le cambió la vida a los dos años volvió a esa reunión, se bajó del taxi, entró y lo vieron con un traje negro -sin duda que el negro te sienta bien y más esa sonrisa- le dijo su amiga Maribel.
¿Cuántos malos recuerdos te quitaron la vida?
El sueño del Estratega: busca en tu interior y hallarás los caminos.
Twitter: @romansanchezz