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Opinión



Una herramienta muy sencilla, eficaz y barata

Martes, Julio 28, 2020 - 19:10
 
 
   

Desde hace años conozco a una señora que vende productos productos derivados del maíz a las puertas del banco, todo perfectamente empacado y de gran calidad. A veces la acompañaba otra señora que durante mucho tiempo  pensé que era su hermana, pero no, era su hija.  Este año me contó que cumpliría 100 años y la hija 83.  La última vez que la vi fue en marzo, de muy buen humor y con la boca llena de bendiciones para sus clientes. No he vuelto a verlas desde entonces, cuando el COVID irrumpió en nuestras vidas y  dejé de ir al banco. - ¿Qué harán? ¿Cómo estarán viviendo ? ¿La opinión de quién las guiará en todo esto?¿Creerán en la utilidad del tapabocas o no?  

Este domingo leí un artículo acerca del manejo de la pandemia en México escrito por  Nathaniel Parish Flannery  y publicado en la revista Forbes :"¿Porqué tanta gente joven muere de COVID-19 en la ciudad de México?" Tiene muchos datos  duros e interesante para probar que así es, pero lo que al autor más le sorprende es leer  que  el 24 de julio, en Oaxaca,  el presidente López Obrador cuestionara una vez más si el uso del cubre bocas realmente aporta algún beneficio para protegernos del contagio del Covid. Menciona también que el vocero y responsable del manejo de la pandemia en México,  Hugo López Gatell , está enfrentando una creciente crítica por su negativa a enviar un mensaje claro y contundente acerca del usos de esta herramienta barata y accesible a todos. Los científicos de todo el mundo, incluído el Dr. Anthony Fauci, responsable del manejo del virus desde la Casa Blanca, y  a quien Trump descalifica continuamente, han insistido en que el cubre boca protege y salva vidas.  La  imagen de Fauci lanzando una bola mientras  inaugura la temporada de béisbol  en un estadio vacío es muy elocuente.  

Para quienes no trabajan  en el sector salud,  las mascarillas no tienen que ser quirúrgicas, como las que requiere el personal médico; según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades  de Estados Unidos, (CCPEEU) , uno de tela de algodón  protege a una persona que hará actividades en la calle y funciona bien si  se suma a la sana distancia y las medidas de  higiene recomendadas, aplicando las excepciones y cuidados para menores de tres años y discapacitados.  Los protocolos de su uso se han explicado en casi todo el mundo con claridad. ¿En qué momento se volvió el uso de esta herramienta barata y eficaz  un motivo más para disentir políticamente ? ¿El no usarlo es un acto de poder, de fortalecimiento de la imagen  o una simple  necedad?  ¿Máscaras contra escépticos?  Vuelvo a pensar en estas dos mujeres mayores,  que dependen de lo que venden en la calle, sin la mínima protección del cubre bocas a las puertas de un banco, pero también pienso en tantos jóvenes que tienen que salir y trabajar sin tener claro que el cubre boca es útil . Si nuestro sistema de salud público es débil, porqué negar una herramienta que podemos fabricar desde casa.  El usar el cubre boca es incómodo, sí. No nos gusta, es cierto. Pero la información acerca del beneficio que acompaña esta práctica tiene una gran consenso mundial.  Contener la carga viral es fundamental. El  artículo de Forbes aporta los siguientes datos: El 53 % de las personas que mueren en México por COVID son mayores de 60 años, el 39% tienen entre 40 y 60 años, y el 8% son menores a 40 años. En México muere más gente joven que en otros países.  ¿Porqué negarse a aplicar una política pública que es prácticamente gratuita? 


Semblanza

Verónica Mastretta

Licenciada en Relaciones Internacionales, especializada en temas de comunicación, sustentabilidad, medio ambiente y gestión social

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