Juan Luis Hernández*
En la Comisión permanente del Congreso de la Unión surgió una iniciativa para otorgar 3746 pesos durante tres meses para quien se quedó sin empleo o disminuyeron sus ingresos significativamente durante la pandemia. A este apoyo le han nombrado Ingreso Único Vital y estaría dirigido para aquéllas personas que además no tienen ningún apoyo gubernamental. La iniciativa ha surgido aparentemente en cierto grupo parlamentario opositor a Morena, pero parece contar con apoyo de algunos morenistas.
Más artículos del autor
Como no podría ser de otra manera, ésta iniciativa tiene un aspecto teórico de fondo y una aplicación política en el corto plazo.
El aspecto teórico se planteó ampliamente en el Foro Internacional ¿Por qué persiste la pobreza y la desigualdad en México?, que organizamos en la Ibero Puebla en febrero de 2017 con presencia de expertos nacionales e internacionales. Uno de ellos, Juan Carlos Monedero, cofundador del partido Podemos de España, habló sobre la Renta Básica Universal.
En la versión que entregó para el libro publicado y entregado a todos los legisladores federales y locales de Puebla electos en las elecciones de 2018, Monedero señala que la Renta Básica Universal sería un instrumento de política pública para generar igualdad de capacidades, en la lógica de asegurar libertad, responsabilidad y justicia. Define la renta como “un ingreso suficiente para cubrir las necesidades materiales básicas de todo ser humano mayor de edad que vive en un territorio, es la garantía del derecho humano a una existencia digna”.
Este planteamiento surge de una discusión ya bastante amplia en todo el mundo sobre qué va a pasar con el mundo del trabajo en las siguientes décadas, dominadas por la innovación tecnológica. Prácticamente todos los países del mundo tienen una parte de su población con ciertos derechos sociales (seguridad social, salud, educación, descanso, etc) vinculado a ciertos ingresos por un trabajo. ¿Pero qué pasa cuando millones de trabajadores en el mundo comienzan a perder sus empleos porque ya los sustituyó un robot, o un algoritmo o la inteligencia artificial?
La renta básica universal se ha planteado como un ingreso mínimo para familias de escasos recursos, sin empleo, obtenidos de la fiscalidad y una política agresiva de verdadera distribución de recursos en sociedades que provienen de una alta concentración de la riqueza. La renta básica tiene diferentes reglas del juego según varios autores y ya tuvo una primera experiencia en Finlandia con un sector social seguido y estudiado. No es un seguro para desempleados, es un ingreso integral que permita accede a salud, educación, alimentación, cultura, es decir, mínimos derechos básicos para una vida digna.
En debate aún, el coronavirus ha venido a acelerar las alternativas al modelo neoliberal también denominado de darwinismo social. Pandemias mundiales como la que vivimos, y viviremos, claramente están replanteando la manera cómo vivimos. Y la renta básica universal tendrá que seguir reflexionándose porque lo que se pensaba del futuro del trabajo ya está en el presente.
Lo que ahora se plantea en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión (el Ingreso Único Vital) es una derivación de la renta básica universal. Complicada en su implementación, cómo asegurar que las asignaciones estén libres de corrupción o que dupliquen otros apoyos, de cualquier manera vale la pena ensayar su aplicación por lo menos en un grupo focal que permita su seguimiento y evaluación.
La parte política está a la vista. Este ingreso rivaliza con las otras asignaciones que ya hace AMLO con sus programas sociales a un amplio espectro de sujetos. En un principio, podría verse como una disputa por ampliar el pastel de las clientelas, o bien, como una bandera de política pública que surge desde fuera de los ámbitos de la 4T y que prepara ya una agenda de contenidos para las elecciones del próximo año.
Independientemente de su politización, casi inevitable, el Ingreso Único Vital, parece ser una aproximación a un debate ineludible sobre la Renta Básica Universal, y ésta propuesta, necesita de todo el apoyo político de todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria pues sería poner en marcha lo que hasta ahora no ha existido en México, un mínimo Estado de Bienestar.
*Politólogo, Director del Departamento de Ciencias Sociales de la Ibero Puebla.