Ya tiene un tiempo en el que se ha venido debatiendo la importancia de propiciar en la escuela situaciones de aprendizaje que tengan que ver con los aprendizajes para la vida y que inclusive, el aprendizaje sea a lo largo de toda la vida.
Sin embargo, la crisis que hoy enfrentamos presenta en toda su crudeza, un aproximado a un proceso escolarizado que no quiere cambiar. Los niños, las niñas, los adolescentes y las familias principalmente, requieren en estos momentos de cuarentena, aprendizajes relacionadas con la vida misma, con la vida que ahora estamos viviendo.
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Se intenta realizarla en lo que se ahora se le ha llamado educación virtual o a distancia, sin tomar en cuenta las diversas condiciones de vida que se están presentando en los hogares, aunado a la carencia de una pedagogía formativa para este inédito escenario, logrando únicamente que, efectivamente la distancia se haya apropiado de la educación.
Situaciones de vida de algunos alumnos, nos permitirá entender esa distancia: Alumno 1, no cuenta con internet en casa, además no tiene computadora ni teléfono propio lo tiene que compartir con sus dos hermanas; alumno 2, trabaja para apoyar con los gastos en su hogar, su mamá está en su casa sin poder trabajar, su horario de trabajo es de 10 de la mañana a 6 de la tarde; alumno 3, trabaja para ayudar en los gastos del hogar, en un taller mecánico donde está casi todo el día, no tiene un horario estable; alumno 4, sus padres no están trabajando, solo tienen el último pago que recibieron, en muy poco tiempo se quedaran sin internet; alumno 5, no cuenta con internet en casa y a su madre solo le pagan parte de su sueldo, su hermana esta despedida de su trabajo y ella trabaja en una florería aproximadamente de 10 a 12 horas diarias; alumno 6, trabaja de 10 de la mañana a 7:30 de la noche, en estos momentos es el sustento de su familia; alumno 7, su mamá está enferma por lo tanto debe cuidar de ella, sumado a esto trabaja para ayudar a su familia, no cuenta con internet en casa; alumno 8, no cuenta con WhatsApp, tiene contacto con pocos de sus compañeros… “Maestros, yo trabajo en una purificadora de 12 de la mañana a 8 de la noche de lunes a sábado, no tengo internet más que los datos que me da la compañía y también tengo que realizar deberes en mi casa. En lo personal se me acumula el cansancio de mi trabajo y el estrés de la escuela, sumado a esto tengo que reenviar los trabajos de mis compañeros a los maestros que me lo solicitaron, ocupo una hora o más para hacer los reenvíos. Sumado a esto, considero que son demasiados los trabajos a realizar, en algunas fechas hay hasta nueve actividades a realizar por día, tal vez sean los establecidos, pero todos tenemos situaciones diferentes en casa. Preocupación y estrés se apoderan de mis compañeros, lo único que queremos es volver a vernos y compartir momentos juntos. También comprendemos que es su trabajo, pero deben considerar la salud mental y emocional de nosotros, no podemos pasarnos un día entero sentados en un escritorio frente a una computadora para cumplir, también debemos tener tiempo para comer en paz, dormir bien y pasar tiempo con nuestra familia. De que sirve estar en casa si ni si quiera nos podemos despegar, liberar las tareas y el estrés”
Esta crisis nos brinda la oportunidad de reconocer que todo debe de cambiar y la escuela también, hasta ahora este intento escolar no parece cumplir con la urgencia social que se requiere, porque aun si no hubiera aparecido este Covid-19, todo estaba focalizando en los deberes, los conocimientos, las evaluaciones, sin tomar en cuenta lo que los alumnos quieren y pueden hacer, sus deseos y necesidades.
Si afortunadamente están en casa, habría que aprovechar lo que sucede en ella o bien como lo sugiere Tonucci (2020) pensar el hogar como un laboratorio y los padres, si es posible, como asistentes del laboratorio. Además, es necesario considerar que, si desde antes existía conflictos con las familias, porque muchos no valoraban a la escuela y siempre estaban en alerta para acusarla ¿podemos asegurar entonces, que todos podrán colaborar con los maestros?
Muchos aseguran que este semestre escolar está perdido, porque los contenidos escolares no se lograrán, sin embargo, pienso que, si los saberes se construyen a través de las experiencias vividas por lo que piensan, sienten y hacen, ¿será verdad entonces que no habrá aprendizajes? Tal vez, no serán los curriculares, pero aprendizajes para la vida, sí que tendrán.
Además, hay que tomar en cuenta además que los alumnos sienten mucho la falta de la escuela, es decir, no de los profesores y de los deberes, sino la falta de sus compañeros. La escuela es el lugar donde se podían encontrarse con sus iguales, donde se concretaban las interacciones sociales que tanto les hacen falta ahora.
Ahora más que nunca es necesario que en los procesos formativos de los maestros se incluya el conocer la naturaleza humana, que les permita gestionar la enorme diversidad que existe en el colectivo complejo que representa un grupo de alumnos interactuando en el aula, un cerebro con otro cerebro fomentando la capacidad de formar redes, tomando en cuenta las emociones básicas y universales de la diversidad.
Ahora, ante el miedo de enfermarse, de morir, de perder seres queridos y los medios de vida, se suman cuestiones de exclusión social, de separación, de aislamiento donde está presente la ansiedad, la impotencia y la incertidumbre de lo que va a venir en el futuro.
Muchos observábamos que esto les pasaba siempre a otros y en otro lugar, pero ahora nos pasa a todos y ahora, pienso entonces que este es un tiempo de aprender, aunque exista incertidumbre sobre el futuro.
Por eso mismo, no perdamos este tiempo precioso dando deberes. Aprovechemos para pensar si otra escuela es posible y esperemos que no se “recuperen” los contenidos “perdidos”, ni que se amplíe el horario para compensar las horas “sin aprendizaje” de esta cuarentena. Quienes estamos involucrados en la educación, debemos asumir la idea de la necesidad de un cambio permanente ante nuevas realidades, porque retornar a la cotidianeidad que conocemos, no será posible.