Ante la crisis mundial por el COVID-19 los gobiernos siguen indiferentes y nuevamente no nos ven ni nos escuchan.
Pareciera un asunto menor, pero no lo es. El simple hecho de comunicar una crisis con la palabra “vacaciones” tiene implicaciones familiares y privadas que los Gobiernos siguen sin dimencionar.
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Este tiempo de guarda tiene mayores cargas simbolicas, laborales y económicas para las mujeres que para los varones.
Veamos
¿Qué está sucediendo con las mujeres que deben de forma simultanea laborar y cuidar a sus hijos/as? Estan los varones listos para asumir su responsabilidad compartida y paternidad…
¿Y si ambos deben laborar porque su situación económica no les permite sumarse al distanciamiento social, quién cuidará a los menores?
La respuesta más inmediata: Las abuelas
Pero si el segmento más vulnerable son justo los y las adultas mayores ¿entonces cómo las cuidamos a ellas? Si papá y mamá deben salir a laborar y no exiten medidas de prevención en el transporte público, espacios privados y al salir se vuelven portadores en potencia del COVID-19 entonces podrían contagiar a los más vulnerables, a pesar que ellos permanezcan en casa resguardados.
Ahora bien…
Las mujeres en un porcentaje muy alto trabajan en economías de cuidados: enfermeras, niñeras, rehabilitadoras, terapeutas etc. y justo esta labor se realiza en un ambiente donde por ahora existen restricciones, mermando así sus ingresos ya que ellas dependen del pago diario de la labor que realizan.
En Puebla de acuerdo al INEGI el 29% de los hogares tienen una jefatura femenina monoparental, estas madres que no tienen otro apoyo más que el de su trabajo diario ¿Con quién se apoyarán para pagar renta, luz, agua, gas, comidas y demás? Si no tienen asegurado un ingreso mensual fijo.
A estas situaciones particulares de las mujeres, sumemos la violencia familiar.
De acuerdo al SNSP la violencia familiar es la 2da. Más denunciada en México y Puebla entra en esa estadística.
¿Qué pasará con las mujeres que tendrán que convivir diariamente sin posibilidad de salir de sus casas con sus violentadores?
Para las mujeres, el salir de esos espacios privados significa la diferencia entre la vida y la muerte.
¿Qué medidas emergentes está implementando el Gobierno para generar una estrategia de contención para las mujeres víctimas de violencia?
¿Aumentaron su nula capacidad de atención en TELMUJER?, existen modalidades de denuncias virtuales, chats de atención a mujeres que hablar por teléfono no es una opción, una brigada naranja para contingencias en temas de violencia en razón de género.
Ufff como verán surgen más dudas que respuestas ante la mayor crisis sanitaria que hemos vivido la cual nos obliga a un confinamiento sin estrategia ni visión de género.
A propósito de esto, junto con mi amiga de lucha Norma Estela Pimentel hemos decidido implementar un programa de lunes a viernes 13:00 hrs en Facebook #PonteLasGafasVioleta para que puedan DENUNCIAR, compartir sus historias y darles respuesta a asesorías legales si son víctimas de alguna violencia en sus espacios públicos o privados.
Y recuerden la lucha continúa, nunca más sin nosotras.