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Opinión



Lo “simple” de la vida

Jueves, Noviembre 28, 2019 - 15:46
 
 
   

Crecer en madurez y tener ese temple sobre nuestras propias emociones.

Por Martín Michel Rojas

Una gran lección que aprendí de un buen amigo en el trabajo, fue cuando su jefe lo mandó a llamar de manera brusca para reclamarle sobre alguna tarea. Miré a mi amigo entrar a la oficina  con una tranquilidad y sonrisa genuina para que a los 15 minutos saliera de la misma forma, luego de que todo el personal de manera indirecta escuchara algunos gritos del jefe. Cuando le pregunté a mi amigo,  - ¿cómo te fue? ¿estás bien? - él, simplemente me respondió con tranquilidad, - claro que estoy bien, el estímulo de alguien más no debería alterarme, ¿te imaginas, qué poder le estaría otorgando a esa persona sobre mi? Que desgastante debe ser para cualquiera el decidir vivir enojado, humanamente, lo compadezco - .

Que simple sería no engancharse como mi amigo, crecer en madurez y tener ese temple sobre nuestras propias emociones,  ese grado de conciencia que nos permite saber quienes somos y en donde estamos parados.

En otra historia, un día mientras viajaba con mi familia, nos detuvimos en una comunidad rural a comprar frituras en la tienda, claramente recuerdo mirar desde la ventana del auto, como dos niños estaban jugando con un pedazo de madera a forma de tabla de surf, donde lo único que hacían era no parar de reír estando encima de la tabla. Lo único que necesitaban para estar alegres, era su imaginación, una tabla de madera y ya.  Tengo muy marcado este evento porque previo a bajar del coche, iba peleando con mis hermanos por un juego que habíamos descargado cada quien en su celular. A partir de entonces aprendí lo simple que es poder divertirse con tan poco, estoy seguro que en ese momento, aquellos niños eran los más felices del mundo y no necesitaban nada más.

Hace unos años, me enteré de un caso cercano; una familia millonaria que tenía a una hija enferma de leucemia, los cuales sin ningún titubeo decían que estaban dispuestos a perderlo todo con tal de ver sana a su hija y pasar tiempo con ella. Lo único que querían era tiempo de calidad para poder amar. -“De nada le sirve todo este dinero a mi hija si no tiene salud, los verdaderos ricos son aquellos que se gozan en salud y en saberse amados, eso si es riqueza, con esas dos cosas puedes ir y transformar el mundo, - afirmaba la familia.

Lo común de las anteriores historias es que simplemente existe “vida que vivir”, vida que hoy se tiene y mañana quien sabe, por lo tanto, la manera en como vivas el hoy, define como aprecias el don de vivir, ¿en qué te inviertes? pero sobre todo en encontrar ¿cuáles son mis principales motivaciones para vivir?

“Aprender, crecer y amar, es una de las conclusiones que diferentes eruditos han tenido a lo largo de la historia para poder entender el simple arte de vivir. Si nos quitáramos todas aquellas telarañas comerciales, las personas buscarían de manera auténtica su propio bienestar a partir de estas tres premisas.

Definitivamente, la vida tan compleja que el propio hombre ha ido construyendo, podría ser más simple, dandole la importancia justa a aquello que en verdad vale y trasciende. Aprendo de los retos que la vida me va dando, tomo lo mejor de ellos y crezco al superarlos, decido amar a través de poner al servicio del otro todo aquello que he aprendido y decido vivir en plenitud.

Así que la próxima vez, sé simple y tómate un café con un amigo, dile a tus seres queridos cuanto los amas, sonríele a todos en tu trabajo-no te enganches (trabajo siempre habrá), despierta y duerme tranquilo dándole a cada día sus pensares, juega con tus hijos hasta desvelarte, has el amor con tu pareja, pide perdón cuando te equivoques, sal a caminar tu solo, mójate en la lluvia, se agradecido con todos, pero principalmente, disfruta del maravilloso don de la vida que hoy tienes, pues la obra aún no termina y  solamente hay una función ¡vamos, rómpete una pierna!

Dedicado a mi Clara Bella, mujer de la que aprendo, crezco y logoro amar.


Semblanza

Martín Michel Rojas

Es un joven profesionista de 26 años, es comunicólogo por la UPAEP y Maestro en Ciencias Humanas por la Universidad Anáhuac Puebla. Actualmente es Director del proyecto de eduentretenimiento “Speaker Show”, el cual ha logrado impactar a más de 6000 jóvenes en Latinoamérica. Se ha desarrollado como docente a nivel preparatoria y universidad de materias relacionadas al liderazgo, la formación humana y la comunicación. Ha sido director de diferentes asociaciones civiles y proyectos sociales a favor de la formación de valores en la juventud, además de participar como conferencista y dramaturgo en diversos congresos. Es un apasionado de la escritura y actualmente comparte su colaboración en catholic.net.

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