A los niños de los noventa (y que decir de generaciones pasadas) nos tocaron medios de comunicación limitados, donde había pocas opciones: la televisión, la radio, los periódicos y revistas; en una época donde existía una sola televisora: Televisa, con una visión altamente sesgada y controlada por el gobierno; después vendría TV Azteca que al principio fue muy crítica y con el tiempo se convirtió en un medio de comunicación al estilo de su competencia. La única solución de tener noticias sin tantos filtros era (y sigue siendo) a través de algunos periódicos o revistas, porque en la radio también existía un control de la información. A medida de tiempo, en el cambio de milenio, una ventana al mundo se desarrollaría de forma total: el internet, con lo cual se abriría el horizonte de la información.
En estos últimos años donde la tecnología cada día avanza más, y cada vez más personas tienen “celulares inteligentes”, existe un rápido acceso a la información, o a la desinformación, según sea el caso. Basta con tener una cuenta de Twitter, Facebook o whatsapp para enterarse de las noticias de último momento en cualquier lugar del mundo. En México existen 79.1 millones de internautas, 98% inscritos a las redes sociales (Forbes, 2018). Pero la percepción y el manejo de la información dependerá cada persona, de la capacidad y de la cultura para diferenciar entre lo posiblemente cierto, lo cierto y lo falso; el criterio para difundir una noticia dependerá del contenido de la misma, y de la ética de cada persona. A pesar de los filtros que han puesto las redes sociales para detener la información falsa, más de uno cae en las “fake news”, ante todo esto siempre estar atento a los sitios de los que provienen los datos y sólo confiar en sitios seguros y fuentes de información confiables como periódicos y revistas renombradas.
Más artículos del autor
El acceso relativamente fácil a las redes sociales tiene un lado positivo y negativo. El positivo es que la información llega de manera inmediata a todo aquel que tenga acceso a internet, en este sentido cada vez más gente tiene la posibilidad de conectarse e informarse. Sin embargo también el poco control que existe en estos espacios permite que la gente pueda agredir, hostigar, hackear o cometer fraudes. Algunos usuarios de las redes sociales han confundido los conceptos de “libertad de expresión” con “libertad de agresión”. Por lo cual urge que existan leyes que protejan a todos de conductas violentas a través de estos medios.
Hace un par de años no imaginábamos el papel que jugarían las redes sociales, que han superado por mucho a los medios de comunicación tradicionales. Ahora una entrevista con un(a) youtuber con millones de seguidores, puede superar por mucho la audiencia en un canal de televisión abierta, las diferencias con este medio radican en que Youtube llega a todos los lugares del mundo a través de internet, además de la disponibilidad del contenido, el cual puede ser consultado a cualquier hora.
Por otra parte tampoco pensábamos que estos espacios serían tan cruciales como en las campañas políticas. Medios de comunicación como Facebook o twitter ayudaron a difundir ideas, debatir y poner en el ojo público las propuestas de los candidatos, por eso el presidente Andrés Manuel López Obrador las llamó “las benditas redes sociales” porque fue ahí donde tuvo mucho apoyo, sobre todo de los jóvenes, la mayoría de los perfiles que abrían los debates en twitter son reales, a diferencia de sus contrincantes quienes tuvieron que contratar a los llamados “bots” para crear controversia en este espacio. Los“bots” son robots o un grupo numeroso de personas, bajo perfiles falsos, que simulan interacción humana, uno de sus objetivos es defender las ideas de quien los contrata o lograr que un tema se convierta en tendencia, llamado “Trending topic” en Twitter, esto a través del “hashtag”, que es una palabra antecedida por el símbolo de gato, para que de esta manera se pueda buscar y encontrar todo lo relacionado al respecto. En temas políticos en donde es muy habitual utilizar “bots”, es muy común que se use esta herramienta para denostar o crear una imagen negativa de alguien o de algo, lo cual es una táctica bastante cuestionable.
Un fenómeno relativamente nuevo son los “memes” que es una imagen acompañada de una frase corta, con toques de humor e ironía. También fue un medio utilizado en las campañas del año pasado, que indudablemente le añadió entretenimiento a la época electoral.
Definitivamente las redes sociales son útiles más que benditas, sobre todo a quienes nos interesan los acontecimientos de último momento e información fidedigna. Sin embargo es sano mantener el equilibrio y no olvidar la realidad; la interacción humana es mucho mejor que la virtual. Hay que utilizar las herramientas de la tecnología con fines positivos y asertivos, pensar que la realidad siempre será mucho mejor que lo que vemos a través de las pantallas.